El uso del fracking (fracturación hidráulica) para la extracción de gas natural, situado en la corteza terrestre, está generando nuevamente debate en México. El anterior mandatario, Andrés Manuel López Obrador, lo vetó por su impacto ambiental, al consumir considerables cantidades de agua para la extracción de gas natural mediante presión hidráulica.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, informó este miércoles durante su conferencia de prensa matutina que buscan la soberanía energética para depender menos de las importaciones gasíferas provenientes principalmente de Texas, Estados Unidos. El 75% del gas que consume el país azteca procede del extranjero, según la titular de la Secretaría de Energía de México, Luz Elena González.
Dicho cambio se encuentra enmarcado en el Plan de Expansión del Sistema Eléctrico Nacional que impulsa el gobierno, el cual busca que el porcentaje de generación eléctrica a partir de energías renovables aumente del actual 24 %, al 38 % para 2030.
En su oportunidad, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, aseguró que México podría recuperar su soberanía en gas natural en un plazo de hasta 10 años, si se desarrollan de forma sostenida los recursos disponibles en el país.







