La jornada religiosa comenzó con la bendición de palmas en la plaza San Jerónimo, ubicada a un costado de la Iglesia El Calvario, desde donde partió la procesión que recorrió las principales calles del centro capitalino.

Los feligreses llevaron palmas para ser bendecidas por el párroco Elder Romero, en un acto que simboliza la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, uno de los momentos más significativos dentro de la tradición cristiana.

Durante la actividad, hombres, mujeres y niños participaron con devoción, convirtiendo las calles en un espacio de recogimiento y fe, en el que se recordó este pasaje bíblico que marca el inicio de las celebraciones de la Semana Santa.

Las palmas bendecidas, que luego son llevadas a los hogares, representan un símbolo de esperanza, renovación y protección para las familias salvadoreñas.

Con esta conmemoración, la Iglesia Católica da apertura a una de las fechas más importantes del calendario religioso, en la que miles de fieles participan en distintas actividades litúrgicas a lo largo del país.








