La noche del viernes, los sentimientos brotaron a flor de piel entre los asistentes al emotivo concierto que brindó el violonchelista salvadoreño- australiano, Rubén Palma, en el patio de la Academia de Bellas Artes Toño Salazar, en Santa Tecla, La Libertad.
El recital denominado «Chelo bajo las estrellas» fue todo un deleite que incluyó piezas clásicas de Johann Sebastian Bach, y otros compositores contemporáneos como el estadounidense Mark O’Connor.
Los acordes graves predominaron durante la presentación del músico, con los cuales logró activar una mezcla de sentimientos entre el público que estaba conformado por estudiantes de la Escuela de Música Municipal y otros amantes del arte.
El momento más agradable de la velada fue la interpretación que hizo de «Aurora de las hamacas», una pieza del compositor salvadoreño Ricardo Andino, que fue del agrado de los jóvenes músicos que estaban entre los espectadores, quienes reconocieron con muchos aplausos llenos de orgullo.
El evento fue organizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores y la alcaldía de Santa Tecla para brindar una experiencia especial a los jóvenes talentos salvadoreños que se desenvuelven en el mundo de la música.




«Quiero acabar mi primer disco»
Rubén Palma nació en Sydney, Australia, donde reside hasta la fecha. Es hijo de madre australiana y padre salvadoreño. Reconoce que conoció su segunda patria a los 26 años, «ya muy tarde», pero manifiesta un profundo respeto por sus raíces.
Desde la primera vez que visitó El Salvador descubrió otra parte de sí mismo, con la que ha logrado conectar a través de la música. Este sentimiento se hace evidente en la introducción que hizo en uno de sus videos musicales subidos en YouTube, en el cual interpreta la pieza «Aurora de las hamacas», una composición de su amigo el salvadoreño Ricardo Andino.
«A menudo me siento dividido entre dos mundos. Una parte de mi está en Australia, el otro en El Salvador. Lo que más me encanta es que la música tiene el poder de transportarme. A veces con una sola nota, la música me ayuda a conectar estos dos mundos», inicia la pieza.
De acuerdo con Palma, esa obra «está inspirada en el amanecer del valle y la gente bajando de los volcanes al centro de la ciudad para vender sus cosas en el Mercado Central. La música regresa al mismo pulso que la gente vuelve a sus casas en los volcanes».
La emotividad que el músico logra en su audiencia es el resultado de su talento nato y la formación musical que ha recibido durante toda su vida. Sus inicios fueron a los seis años, cuando aprendió a tocar el violoncello y con el tiempo fue adiestrándose en otros instrumentos de cuerda como el violín y la guitarra.
Durante nueve años estudió en la Escuela de Música, en Canberra, Australia. Luego continuó en el Colegio de las Artes de Victoria, Australia, donde destacó entre sus compañeros. Posteriormente obtuvo una maestría de la Escuela Superior de Música y Teatro, en Colonia, Alemania, y un doctorado en el Conservatorio de Sidney.
Palma fue finalista en los premios Symphony Australia Young Performers Awards en 2008. Además de finalista y reconocido en los premios Australian Cello Awards 2014. En el 2015 se convirtió en artista emergente de la Orquesta de Cámara de Australia y dos años después participó en el programa de becas de la Orquesta Sinfónica de Sidney (2017).
Actualmente, es un músico independiente que divide su tiempo entre la docencia en el Instituto Australia de Música y en el desarrollo como solista. El chelista se ha presentado en importantes escenarios de Australia, Alemania, China, Estados Unidos y El Salvador.
Palma mencionó parte de sus proyectos a futuro a los cuales dedica todas sus energías. «Quiero acabar mi primer disco y, ojalá, que pueda seguir tocando. Ahorita estoy eligiendo el repertorio y el lugar, pero espero que se pueda lanzar este año», dijo. El connacional también mencionó que el próximo diciembre estará otra vez en el país, momento en el que espera volverse a presentar.
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COMPARTIÓ CON JÓVENES MÚSICOS SALVADOREÑOS
El connacional también dedicó un momento para compartir sus conocimientos en una clínica musical dirigida a los estudiantes del Sistema de Coros y Orquestas Infantiles y Juveniles de El Salvador, que se llevó a cabo el 19 de enero, en el salón Camilo Minero del Ministerio de Relaciones Exteriores.
De acuerdo con la cancillería, la actividad se organizó para que el violonchelista compartiera sus habilidades e intercambiara experiencias que contribuyan a la formación de los talentos locales.
Durante la jornada, los jóvenes salvadoreños aprendieron mucho.
Cada uno tuvo la oportunidad de manifestarle sus propias inquietudes y pedirle consejos valiosos para la ejecución musical. Mientras tanto, Palma mostraba cómo hacerlo.
«Es un buen maestro. Me ha dado buenos consejos a mi parecer y toca bastante bien. Yo creo que es importante dar a conocer a los músicos y que se den este tipo de eventos porque nos sirve para reforzar las técnicas y la seguridad como músicos», mencionó Gabriel Navas, uno de los miembros del Sistema de Coros y Orquestas Infantiles y Juveniles de El Salvador.
Por su parte, el director de Formación en Artes del Ministerio de Cultura, Roberto Betancourt, mencionó que, con la visita de Palma «los jóvenes del Sistema de Coros y Orquestas Juveniles tienen la posibilidad de interactuar y compartir experiencias, vivencias y fortalecer su proceso. Para nosotros, lo más importante es que esto nos da la posibilidad de fortalecer nuestros procesos de formación».






