Aunque ocurrió hace 24 años, la camiseta y calzoneta blanca del Alianza que Óscar Navarro utilizó en la gran final contra Firpo el 23 de diciembre de 2001 luce impecable: salió campeón y las atesora en un marco en la pared de su casa.
Óscar no tuvo el protagonismo de Jorge Sandoval o Adonai Martínez, los autores de los goles que dieron el título ocho a los paquidermos, pero junto a su «compadre» Juan Carlos Serrano, fueron tractores en el medio terreno y destruyeron la creación de los taurino, incluso se encargaron de mandar al dique seco a Guillermo Morán.
«Esa final es inolvidable», dice Óscar, mientras empieza a desempolvar los recuerdos y las anécdotas colectivas e individuales vividas en esa final, la última registrada entre paquidermos y toros.
Navarro no pasa por alto la irrupción benigna que hizo (Óscar) hijo mayor de Adonai Martínez justo cuando se disponían a hacer la oración para entrar al engramillado. El niño, ahora adulto, de acuerdo con Óscar, les interrumpió para recitarles un proverbio
«Estábamos concentrados todos y listos para hacer la oración y dijo: antes de hacer la oración quiero decirles un proverbio, el proverbio es: el caballo se alista para la victoria, pero Jehová es el que da la victoria», contó Navarro.
«Nombre, con esas palabras de ese niño, ahora hombre realizado, si la adrenalina la tenía a 100 se me duplicó al 200%. A mí me conmovió ese proverbio y se reflejó en la cancha. Me llenó de tanta fuerza y fortaleza que se me metió en la mente que íbamos a ganar», recuerda.
Y así fue, pero antes tuvieron que guerrear y pasar por el sufrimiento ya que fue Firpo quien pegó primero con un tanto de Vladimir Elías Montes, empató el cafetero Jorge Sandoval y el triunfo llegó con un testarazo de Adonai Martínez en el 119’, minuto 29 del tiempo extra.

Ese partido, según Navarro enfrentó a los dos mejores equipos del torneo y la exigencia fue tanta que al minuto 90 ya estaban agotados, e incluso el técnico Juan Ramón Paredes se les acercó uno a uno y les preguntó si estaban en condiciones de seguir y algunos dijeron que ya no.
En ese lapso, minuto 60, él y Serrano lograron que Memo Morán que era uno de los organizadores del juego de Firpo abandonara golpeado. Primero dice Navarro, chocó con él rodilla con rodilla, la otra falta cree que fue obra de Serrano que se la tenía guardada, ya que el ex 24 taurino casi le había puesto el pie en la cara en una jugada.
Del tiempo extra, recuerda Navarro que los últimos 15 minutos fueron frenéticos y trae a cuenta que en el 118’ le hizo un robo espectacular a Santos Cabrera que pudo ser el tanto de la victoria de Firpo.
«Si él me pasa a mí, ellos hubieran sido campeones porque nosotros estábamos casi todos en el ataque. Solo quedaba Montes (Miguel) y Mario Elías, y por el otro lado iban en ataque Durán, Aarón Canjura, Celio Rodríguez, ósea que allí nos mataban ellos. Un minuto después se dio la anotación de Adonai y se vino la locura», rememora.
Hoy a las puertas de una nueva final este sábado, Navarro cree que Firpo ha hecho un buen torneo, pero Alianza tiene la ventaja que tiene jugadores curtidos en finales y eso le puede pasar factura al rival, de ahí que espera volver a celebrar.

«Todos somos aliancistas en la casa. Ya estamos preparando todo para ver en familia el partido, echarnos una carnita y ver que Alianza quede campeón», concluye.






