Con todo y la frustrante derrota sufrida en semifinales de la Champions ante el Inter de Milán, la brillante y joven Barcelona de Hansi Flick recuperó crédito en Europa, pero el estratega alemán si bien recoge los elogios para sus pupilos lo tiene claro: quiere títulos y el domingo ante el clásico enemigo, el Real Madrid podría dejar sentenciada la liga.
El Barça, que perdió 4-3 el martes (7-6 en el cómputo global) en la prórroga frente a la escuadra italiana, acabó triste, pero orgulloso de saber que el equipo está más cerca de poner fin a una década de sequía en la competición continental.
El conjunto catalán no disputaba una semifinal desde 2019 y soñaba con jugar la final del próximo 31 de mayo, para tratar de levantar de nuevo el trofeo que no gana desde 2015.
«Los jugadores merecen respeto, pero estamos jugando para ganar trofeos», dijo Flick, a quien no parece servirle restaurar el estatus del Barcelona entre la élite europea.
«No estamos satisfechos con eso, pero es normal. Tenemos que levantarnos, este es el mensaje que quiero dar. Tenemos que luchar hasta el final de la temporada y por la próxima temporada», prosiguió el preparador alemán.
El mejor jugador de los dos enfrentamientos fue el internacional español Lamine Yamal. Sin embargo, el joven de 17 años mostró su inexperiencia en el tiempo de descanso antes de que Acerbi golpeara.
«Cumpliré mi promesa y la traeré a Barcelona, no pararemos hasta conseguirlo. Pero el domingo es otra final y hay que estar todos juntos. ¡Visca el Barça!», agregó el joven.
Los pupilos de Flick deben recuperarse de cara al partido del domingo ante el Real Madrid, que puede decidir la pelea por la LaLiga.
El Barça lidera el campeonato doméstico con cuatro puntos de diferencia a falta de cuatro partidos y quiere sumar el título del campeonato los ya logrados en la Copa del Rey y la Supercopa de España.
Su rival llegará a Montjuic más descansado, mientras que el equipo azulgrana estará tocado anímica y físicamente por la eliminación de Champions, después de jugar 120 minutos.
«(Esta derrota) debe despertar el hambre de ganar el título, esto es importante para mí», agregó el técnico.
«Hemos superado las expectativas. Hay que ganar todos los títulos posibles y el equipo sale muy reforzado», sentenció Eric García.






