FAS decidió que compartir el honor de ser el equipo con más coronas no le era favorable, y ayer se proclamó como el monarca absoluto al vencer a Águila 3-0, en un partido que tuvo de todos los condimentos.

El estadio Jorge «Mágico» González lució pletórico y los colores rojo y azul de FAS, y el negronaranja de Águila fueron la decoración ideal.

Desde los primeros minutos de juego ambos equipos mostraron las armas que tenían a disposición para llevarse la tan ansiada corona del futbol salvadoreño.

Una de las variantes que Águila echaba a andar en los primeros 5 minutos de juego era abrir el balón por las bandas, donde el tigre se demoraba más tiempo en hacer el retorno, sin embargo, a la hora de llevar peligro al área no conseguía llegar con fuerza.

La respuesta santaneca llegó al minuto 6, en una buena combinación que arrancó por la banda izquierda, llegó un centro al corazón del área y Miguel Murillo se encargó de disparar, pero fue un tiro suave; el retorno del balón le permitió hacer una acrobática «tijereta», que venció la resistencia de Benji Villalobos.

El tanto hizo vibrar los graderíos con la fiesta santaneca que el gol de Murillo había provocado. FAS se envalentonó y no bajaba las revoluciones buscando el segundo tanto.

La sensación de un segundo gol era latente, FAS acosaba el área aguilucha, y justo al minuto 9, en un tiro de esquina enviado por Rafael Tejada fue cabeceado por Murillo, pero Villalobos alcanzó a enviarla afuera.

El siguiente tiro de esquina fue más fructífero para FAS. Siguiendo la misma tónica, el central Jorge Cruz fue a cabecear y aprovechó el balón aéreo para anotar el segundo tanto al minuto 11.

Lo de los tigrillos dejó de ser un vendaval y pasó a ser un auténtico huracán. Al minuto 13, Édgar Medrano superó con facilidad la defensa rival, y al estar frente a Villalobos sacó un potente disparo que el guardameta alcanzó a rechazar, pero el contrarremate fue aprovechado por Yan Maciel, que sin problemas mandó a guardar el balón a las redes.

En 15 minutos, FAS había solventado el partido más importante de este torneo, y se preparaba para celebrar unas horas más adelante. Águila no conseguía abrir sus alas para siquiera descontar en el marcador.

Los migueleños tuvieron su primera ocasión de peligro hasta el minuto 29, en una labor de resistencia de Federico Andrada, que dejó un balón rebotando para Ricardo Villatoro, quien sacó un disparo que pasó desviado del pórtico de Kevin Carabantes.

Un minuto después, Dixon Rivas se encontró con un balón en profundidad, sacando un disparo raso que volvió a controlar el meta santaneco.

El partido, conforme llegaba a su primera mitad, fue mermando su intensidad, en contraste con la lluvia que empezaba a arreciar y por los apagones que se dieron en el estadio Mágico González.

En el entretiempo, el retorno de los jugadores se demoró unos 20 minutos a raíz de la fuerte lluvia que caía sobre San Salvador.

El segundo tiempo, pasado por lluvia y con acumulaciones de agua en el pasto, fue menos vistoso, especialmente porque ambos equipos se enfrentaban a la situación de la poca fluidez del balón.

Al minuto 60, el partido fue pausado porque las condiciones del engramillado no eran las idóneas; la espera fue de unos 10 minutos.

Con el retorno de las acciones, el partido se fue ensuciando con el lodo de la cancha, y las ocasiones de gol se fueron por los drenajes.

La victoria deja a FAS campeón del torneo Clausura 2026, lleva a sus vitrinas el título 20, se convierte en el equipo más laureado, bajo el mando de Adrián Sanchez, quien se convirtió en el primer entrenador mexicano en quedar campeón en el fútbol salvadoreño.

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