Con los colores del AC Milan, Gattuso encarnó como nadie el concepto italiano de la grinta, la determinación, rabia por la victoria e incluso agresividad de la que hizo gala el seleccionador que será presentado este jueves en Roma.

«No hace falta explicarle lo que hay que hacer para ganar (…) Si debes ir a la guerra, el primero en el que piensas es en Gattuso, no hay muchos como él», decía sobre el exjugador de 47 años el sueco Zlatan Ibrahimovic, otro luchador sobre el césped.

Y es que la carrera del aguerrido centrocampista, estuvo marcada por el combate desde sus inicios hasta el día en el que colgó las botas.

Como niño, nació el 9 de enero de 1978 en Corigliano Calabro, una ciudad del sur de Italia en la que su padre Franco, carpintero, jugaba en el equipo local, de la 4ª división italiana.

A los 12 años, el joven Gattuso encajó su primer golpe: el Bolonia le negó la entrada en su centro de formación y acabó en un club con menos prestigio, el Perugia.

Ancelotti, su mentor

En 1996 debutó a los 18 años con el primer equipo en la Serie B, para alcanzar una temporada después la élite del campeonato italiano.

En la primavera europea de 1997, Gattuso se fue al Glasgow Rangers escocés, atraído por un salario estratosférico para aquel momento, 2.000 millones de liras (el equivalente a 1 millón de euros) por cuatro años, y aterrizó en un campeonato que se adaptaba todavía más a su estilo de juego de centrocampista agresivo y sin concesiones.

Su experiencia en Escocia, marcada también coconcer allí a Mónica, su mujer y madre de sus dos hijos, llegó a su fin cuando en 1998 el neerlandés Dick Advocaat llegó al banquillo del Ibrox Stadium y quiso retrasar a Gattuso hacia la posición de defensa central.

En octubre de ese año regresó a la Serie A en las filas de la Salernitana, y en solo 25 partidos convenció al AC Milan de apostar por él.

Con los Rossoneri, entre 1999 y 2012, Gattuso lo ganó todo: la Serie A (2004, 2011), la Copa de Italia (2003), la Supercopa de Italia (2004, 2011), la Liga de Campeones (2003, 2007), la Supercopa de Europa (2003, 2007) y la Copa del mundo de clubes (2007).

Bajo la batuta de Carlo Ancelotti, su mentor, Gattuso se convierte en «Ringhio» (gruñón), incansable en el mediocentro defensivo que asfixia, agrede (90 tarjetas amarillas en 15 temporadas de Serie A, pero solamente cuatro expulsiones) y exaspera a sus rivales.

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