La Selección femenina de El Salvador quizá gatea aún a escala mundial, pero el técnico Éric Acuña tiene claro el camino a seguir y las profundas ilusiones de convertir a la Azul mayor en un referente de la región.
Actualmente bajo su mando el combinado femenino está a un paso acceder a la octagonal final donde se disputarán los boletos al Mundial.
«Ahora estaríamos accediendo por primera vez a una final octogonal, colocándonos en los primeros ocho puestos de Concacaf cuando veníamos del 14, 15 (lugar)», recuerda.
Lee tambiénLas batallas por los boletos al Campeonato Concacaf W 2026 vuelven a escenaÉric lo celebra, pero quiere que esto sea una constante. «A mí me interesa la continuidad, me interesa mucho la continuidad porque es lo que va a hacer que El Salvador tenga la tesitura adecuada para sostenerse en el tiempo», dice.
Dicho esto, y aunque lo ve complicado Acuña sueña con llevar a la Azul al Mundial, pero no producto de las casualidades.
«Más que cualquier clasificación al Mundial lo que yo quiero realmente es una continuidad real que sea causalidad no casualidad. No quiero llegar a una Copa del Mundo por casualidad, quiero llegar por causalidad para que se sostenga en el tiempo» manifestó.
El sueño del míster pasa porque la Azul femenina de El Salvador sea un rival que se haga respetar, al que teman enfrentar y que la constancia sea Estados Unidos, México, Canadá y El Salvador como los rivales a vencer.






