El excampeón de la UFC y aspirante presidencial irlandés, Conor McGregor, ha propuesto la creación de una reserva estratégica de bitcoin en Irlanda. Para ello, ha solicitado asesoría al mandatario salvadoreño Nayib Bukele y al experto en el tema, Max Keiser, buscando replicar el modelo de adopción de la moneda digital implementado en El Salvador.
En una publicación reciente en la plataforma X (anteriormente Twitter), McGregor expresó: «Una reserva estratégica de bitcoin en Irlanda devolverá el poder al dinero del pueblo» . Este mensaje generó respuestas de figuras prominentes en el ámbito de bitcoin, incluido Keiser, asesor de Bukele, quien sugirió una reunión entre McGregor y el presidente salvadoreño para discutir la iniciativa. 
McGregor ha confirmado su intención de reunirse con Bukele y planea explorar cómo Irlanda podría adoptar una estrategia similar de acumulación de bitcoin. «Max y Nayib, enviadme un mensaje y organicemos una reunión», escribió en la misma red social.
El Salvador, bajo el liderazgo de Bukele, ha sido pionero en la adopción de bitcoin como moneda de curso legal y en la implementación de una política de adquisición diaria de la divisa digital.
Actualmente, el país cuenta con 6,177 unidades, que superan los $643 millones a un precio de $103,000, en el que se ha mantenido el activo la tarde de este miércoles.
El Gobierno ha continuado con la estrategia de un bitcóin por día de forma ininterrumpida. Con ese mecanismo, se han comprado 908 bitcoines, con un rendimiento de 96.5 %.
Además de su interés en las criptomonedas, McGregor ha manifestado simpatía por el presidente Trump y su movimiento «Make America Great Again», adoptando un eslogan similar para su campaña: «Make Ireland Great Again». 
Aunque McGregor ha expresado su intención de postularse como candidato independiente en las próximas elecciones presidenciales de Irlanda, aún no ha asegurado las nominaciones necesarias para oficializar su candidatura .
La reunión entre McGregor y Bukele podría marcar un precedente en la colaboración entre naciones en materia de adopción de monedas digitales, y su resultado será observado de cerca tanto por partidarios como por críticos de la propuesta.






