El Salvador celebra este domingo cuatro años desde que convirtió al bitcóin (BTC) en moneda de curso legal, y lo hace destacando avances que, según la directora de la Oficina Nacional del Bitcoin (ONBTC), Stacy Herbert, demuestran que la estrategia del presidente Nayib Bukele ha preparado el terreno para una nueva era de inversión.
Mercados y bancos en construcción
Herbert subraya que uno de los logros más relevantes ha sido la creación de un marco regulatorio innovador: «Nuestra política de bitcóin ha sido catalizadora de innovación legal y regulatoria, creando un marco de activos digitales que antes no existía. No solo nos adaptamos al futuro de las finanzas, lo estamos moldeando».
Este proceso se ha materializado en leyes pioneras como la Ley de Bancos de Inversión, aprobada en 2025, que habilita el nacimiento de bancos bitcóin capaces de operar con activos digitales bajo supervisión del Banco Central de Reserva (BCR) y la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF). Estas entidades, con un capital social mínimo de $50 millones, estarán dirigidas a inversionistas sofisticados y podrán mantener ese activo digital en sus balances.
Asimismo, desde 2023, la Ley de Emisión de Activos Digitales abrió la puerta para que El Salvador desarrollara un mercado de capitales sobre Liquid Network, una infraestructura basada en BTC que permite la emisión y comercio de activos tokenizados de manera regulada. En este espacio ya se han listado productos como el Blockstream Mining Note 2 (BMN2) en la plataforma Bitfinex Securities El Salvador, y se han dado pasos concretos con la firma NEXBRIDGE, que recaudó $8 millones para expandir su infraestructura a través de NEXPLACE.
Una reserva estratégica única
El país también se ha convertido en referente por la construcción de una Reserva Estratégica de Bitcoin. Al día de hoy, las tenencias ascienden a 6,293 BTC, con un valor que ronda los $700 millones. Según el presidente Bukele, el país ha invertido unos $300.5 millones, con ganancias no realizadas de más de $400 millones.
«El Salvador fue el primer país del mundo en establecer una Reserva Estratégica de Bitcoin. La decisión de acumular un bitcóin por día fortalece nuestra marca de “Bitcoin Country” y representa una inversión a largo plazo en el futuro del país», afirmó Herbert, destacando este logro como parte de la visión de soberanía económica. Una visión que países como Estados Unidos han tomado como inspiración para también impulsar este ecosistema y crear su propia tesorería BTC.
Educación y transformación social
La funcionaria resalta además que la educación en la moneda digital ha sido clave: «Hemos invertido en iniciativas para enseñar a nuestro pueblo, desde escolares hasta profesionales, sobre historia monetaria y alfabetización financiera. Esta inversión en capital humano transforma una política tecnológica en una ventaja nacional sostenible».

Entre estas iniciativas está CUBO+, que ha graduado a más de 500 estudiantes y prepara una nueva edición de desarrolladores para 2026. Se suma el diplomado bitcóin en escuelas públicas, el programa «¿Qué es el dinero?» diseñado por Lina Seiche para estudiantes desde los siete años, y la Node Nation, que impulsa la operación de nodos en todo el país.
De acuerdo con Herbert, esta apuesta educativa ha sido determinante: «El Salvador tiene hoy el sistema educativo en bitcóin más avanzado del mundo».
Reputación global y biplomacia
Finalmente, Herbert recuerda que el bitcóin ha transformado la imagen del país: «El Salvador ya no se ve bajo una luz negativa. El mundo nos reconoce como pioneros y visionarios. Creamos un nicho de turismo bitcóin y seguimos siendo sus dueños».
A ello se suma la biplomacia, el uso del bitcóin como herramienta diplomática. Tras suscribir un memorando de entendimiento con el país, el ministro cripto de Pakistán, Bilal Bin Saqib destacó que El Salvador se ha convertido en un referente para países de Asia y Medio Oriente: «La biplomacia le da a El Salvador un lugar en la mesa global donde antes no estaba». Herbert lo confirma: «Nuestra reputación nos da una ventaja competitiva en un escenario donde las naciones compiten por acumular bitcoines. La carrera es por apilar bitcoines, no “cripto”».
Preparando el futuro
Cuatro años después de la histórica decisión, los logros en marcos regulatorios, reservas, educación y proyección internacional confirman que El Salvador se prepara para consolidarse como centro financiero y tecnológico global en la era de bitcóin.






