La fintech Ditobanx está enfocando parte de su estrategia en El Salvador en un objetivo concreto: hacer más ágil el movimiento de dinero dentro y fuera del país. A través de nuevas funcionalidades en su wallet digital, el próximo despliegue de su canal de remesas y su plataforma global para empresas, la firma busca atender una necesidad que, a su juicio, sigue pesando sobre personas y negocios: la dificultad para transferir capital de forma rápida, simple y con menos fricción.
Guillermo Contreras, fundador y director general de Ditobanx Latinoamérica, explicó en entrevista que la visión de la empresa ha sido construir una oferta que reúna servicios que normalmente están dispersos en distintos actores del sistema financiero. «Hemos venido trabajando desde una visión muy fuerte desde cuatro años atrás y era poder proporcionar todos los servicios que la banca tradicional tiene a nuestros usuarios», afirmó.
Según el ejecutivo, ese esfuerzo se ha concentrado en productos para el mercado minorista, herramientas empresariales y soluciones financieras vinculadas con tokenización. Pero en el caso salvadoreño, uno de los énfasis más inmediatos está en los mecanismos para mover dinero entre Estados Unidos y El Salvador, así como en habilitar a empresas y usuarios para operar con más rapidez en un entorno cada vez más internacionalizado.
Contreras adelantó que Ditobanx está por lanzar en El Salvador un servicio de envío de dinero desde Estados Unidos que permitirá recibir fondos en dólares a través de distintos medios de pago y entregarlos en el país de forma casi instantánea. El destinatario podrá optar por recibirlos directamente en su cuenta bancaria, retirarlos en efectivo a través de corresponsales financieros o abonarlos a una wallet digital.

«Lo hacemos utilizando tecnología de stablecoin», dijo Contreras, aunque aclaró que el servicio está diseñado para que el usuario no tenga que lidiar con la complejidad técnica de esa infraestructura. «Es un envío de dinero que es totalmente transparente para el que envía y para el que recibe», señaló.
Uno de los elementos que la empresa destaca en este nuevo canal es que gran parte de la experiencia ocurrirá desde WhatsApp. De acuerdo con Contreras, la persona que recibirá el dinero en El Salvador podrá generar un enlace a través de un chatbot oficial y compartirlo con su familiar en el exterior, quien podrá completar el envío desde esa misma vía, ya sea con transferencia bancaria, tarjeta o incluso con pago en efectivo en puntos habilitados en Estados Unidos.
Para Ditobanx, el uso de ese canal responde al perfil de muchos usuarios migrantes. «Entendimos que la diáspora y la demografía y la edad de las personas que envían dinero desde Estados Unidos muchas veces necesitan herramientas que les hagan sentido y que ya estén acostumbrados a utilizar», afirmó.
La actualización de su wallet digital también forma parte de esa estrategia. Contreras indicó que la plataforma está incorporando nuevas capacidades para mejorar la seguridad, la experiencia del usuario y la conectividad financiera. Entre las funciones mencionó la posibilidad de añadir tarjetas Mastercard a Apple Pay y Google Pay, así como el acceso a una cuenta en Estados Unidos a nombre del usuario, con capacidad para recibir y enviar transferencias ACH, Wire y Swift.

«Esto le da en menos de cinco minutos a cualquier persona herramientas que le permiten trabajar globalmente con nuestro producto», sostuvo. Añadió que la empresa también está integrando nuevas opciones de operación con dólares, euros y activos digitales, con la intención de dar a los usuarios mayor flexibilidad para mover su dinero.
No obstante, una de las apuestas más visibles de Ditobanx para facilitar liquidez en el mercado salvadoreño está en el segmento empresarial. A través de su llamada plataforma global, la compañía busca atender a exportadores, importadores y microempresas que dependen del flujo constante de capital y que suelen enfrentar retrasos en cobros o pagos internacionales.
Contreras puso como ejemplo a una empresa salvadoreña que exporta a Estados Unidos. En el esquema tradicional, dijo, el pago puede tardar entre tres y seis días en concretarse, lo que termina golpeando su liquidez. Con la estructura que ofrece Ditobanx, ese mismo negocio podría recibir el pago en una cuenta a su nombre en Estados Unidos en unos minutos y luego disponer de los fondos en El Salvador.
«Cuatro o cinco días o seis días de no tener ese pago impacta increíblemente en el flujo de liquidez de esa empresa», expresó. Frente a eso, añadió, la plataforma busca «reducir los tiempos, reducir los costos» y volver más eficiente la operación financiera de los negocios.

La empresa también está impulsando servicios de adquirencia y links de pago, con la intención de que más pequeños comercios y emprendedores puedan cobrar con tarjeta sin pasar por procesos complejos de vinculación bancaria. Para Contreras, esto puede ser especialmente relevante en rubros como turismo, donde todavía hay negocios que pierden ventas por no contar con medios de pago digitales.
«Queremos darle a esa persona un medio en minutos para que cuando llegue un extranjero le pueda decir: pague con confianza con tarjeta de crédito o débito o pague con activos digitales», dijo.
Además del mercado salvadoreño, Ditobanx mantiene operaciones en varios países de América Latina, lo que le da una perspectiva regional sobre la evolución de estas herramientas. Sin embargo, en El Salvador la compañía ve condiciones particulares para expandir este tipo de soluciones, tanto por el desarrollo del ecosistema de activos digitales como por la creciente apertura hacia productos financieros alternativos.






