Cuarenta y cuatro familias de San Miguel recibieron las llaves de su vivienda, como parte del programa de reasentamiento que desarrolla el Gobierno del presidente Nayib Bukele.
El nuevo proyecto habitacional cuenta con obras de urbanización, energía eléctrica y posteado para alumbrado público, agua potable y sistema de bombeo.
«Este es un proyecto para familia de extrema pobreza. Estas familias vivían con una infraestructura de lámina, de plástico, de madera podrida, o sea vivían en condiciones bien deplorables. Aquí se puede ver el esfuerzo de un trabajo institucional entre el Ejecutivo y una alcaldía [de San Miguel Centro]. Se han puesto todas las cuadrillas del Ministerio Vivienda, tenemos ayuda mutua, las familias han participado con su mano de obra, trabajando», comentó la ministra de Vivienda, Michelle Sol.

Las familias beneficiadas, en especial aquellas que son lideradas por madres solteras, dejan atrás el asentamiento El Milagro, una zona de riesgo e insalubridad aledaña a un botadero de la colonia Milagro de La Paz, en la ciudad de San Miguel.
«Nos sentimos muy contentos porque son 44 familias que han tenido un cambio totalmente radical. Después de cómo estaban viviendo, ahora ya van a vivir de una manera diferente, de una manera en donde no van a perder sus cosas, no se les van a mojar, los niños siempre mantendrán un techo seguro, en una casa propia», añadió la titular de Vivienda.
Una de las jefas de hogar beneficiadas con una nueva casa y de calidad es Roxana Virginia Coreas. «Agradecida por el apoyo que nos han brindado porque hoy puedo decir que mis hijos tienen un futuro, tienen una casita digna para ellos; y las que somos madres solteras entendemos que es un sacrificio y lo que hemos vivido cada uno de nosotros, y ahora estamos cumpliendo uno de nuestros sueños que era tener una vivienda digna», manifestó la beneficiada.
AYUDA MUTUA

El proyecto, que se ubica en el cantón La Puerta, distrito de San Miguel, fue ejecutado bajo el modelo de ayuda mutua con las 44 familias, quienes aportaron mano de obra, principalmente en tareas de excavaciones, acarreo de material, pintura en paredes y limpieza, haciendo un tiempo total de trabajo aproximado de 7,680 horas.
Ana Julia Campos comenta orgullosa que pintó cada una de las paredes de su casa. «Adonde vivíamos pasábamos un calvario en el invierno porque nos mojábamos, pero ahora que vamos a tener nuestra casita damos las gracias a Dios y a la ministra y nuestro presidente que nos ha colaborado en esto. Estamos agradecidos», mencionó Campos.
El área de cada lote es de 105 metros cuadrados, techo de lámina de zinc, piso de ladrillo de cemento, puertas y ventanas, cuenta con dos dormitorios, área común para sala, comedor-cocina, servicio sanitario con ducha e inodoro, pila, sistema séptico con tanque y pozo de absorción, conexión domiciliar de energía eléctrica y agua potable. Cada vivienda tiene paredes independientes, acera y arriate con vegetación ornamental. Luis Eduardo Coca, padre soltero, expresó que trabajar en levantar los cimientos de su casa le proporcionó un nuevo aprendizaje y una satisfacción personal.
«El personal del Ministerio de Vivienda nos enseñó muchas cosas, las cuales nosotros no sabíamos. Yo no sabía en realidad qué era construir porque mi rubro es otro, es ganarme la vida en el mercado; pero gracias a Dios, acá ustedes me han enseñado cosas nuevas», dijo.
La ministra informó que las escrituras de propiedad para las familias beneficiadas están en proceso, como parte de un programa de reasentamiento que al calificar el proyecto de interés social reducirá los costos de la legalización. También aseguró que más del 86 % de estas quedarán inscritas a favor de mujeres.






