Darwin Gabourel, director regional de n1co Business, aseguró que El Salvador despunta en digitalización comercial frente a sus vecinos centroamericanos, impulsado por la facturación electrónica, el avance en bancarización y una creciente disposición de los pequeños comercios a integrarse al sistema financiero formal.
Desde su posición como director en El Salvador, Guatemala y Honduras, Gabourel observó un fenómeno que los datos de su empresa confirman: los comercios salvadoreños, y en particular las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), están adoptando herramientas de pago digital con una velocidad que sus pares en los otros dos mercados aún no alcanzan.
«Definitivamente El Salvador está despuntando», afirmó Gabourel en entrevista con «Diario El Salvador».
El ejecutivo atribuyó este avance a una combinación de factores: la implementación obligatoria de la facturación electrónica impulsada por el Ministerio de Hacienda, el progreso en bancarización medido por el Banco Central de Reserva (BCR), y una mayor conciencia entre los emprendedores sobre las ventajas de ser visibles ante el sistema financiero.
«La facturación electrónica solo existía en Guatemala; ahora ya está en El Salvador, pero todavía no en Honduras. Ese solo hecho ya representa un gran paso en la digitalización de los comercios», explicó.
Crecimiento sostenido
La empresa, fundada en 2022 como una adquirente orientada al procesamiento de pagos mediante links, códigos QR y suscripciones, ha evolucionado hacia lo que su directivo describe como un ecosistema completo para comercios. Hoy agrupa servicios de adquirencia, hardware, software, facturación electrónica, publicidad digital y, más recientemente, logística y venta de insumos como papel térmico.
Los números respaldan ese proceso. Según datos internos, entre marzo de 2025 y la fecha de esta entrevista, la base de comercios activos creció un 32 %, mientras que el volumen transaccional en el último semestre registró un incremento de aproximadamente $7 millones en procesamiento dentro del segmento de mipymes.
A escala regional, la plataforma cuenta con alrededor de 15,500 comercios registrados, de los cuales el 70 % opera en El Salvador y entre el 80 % y el 85 % corresponde a emprendedores y pequeñas empresas. Las proyecciones internas apuntan a un crecimiento adicional del 40 % para el cierre del año en el mercado salvadoreño.
El reto del efectivo y la informalidad
El panorama, sin embargo, no es uniforme. Gabourel reconoció que en ciudades como San Miguel el efectivo sigue siendo predominante. «Es un tema educativo: llevarles y decirles a la población los beneficios de esta digitalización», señaló.
El desafío educativo cobra mayor relevancia ante el nivel de informalidad del tejido empresarial. Según datos del BCR citados por el ejecutivo, el 90 % de los comercios salvadoreños aún opera en el sector informal, lo que los deja fuera del alcance de la banca tradicional y expuestos a prácticas como el préstamo usurario.
«Hacíamos un benchmark con grupos de emprendedores del mercado central y el 50-60 % estaba utilizando un préstamo de un usurero, pagando tasas que pueden llegar al 300 %», relató Gabourel. «Para un vendedor, pagar $20 diarios de un préstamo de $300 no lo siente en el flujo del día, pero si sumás todos esos pagos, es una cantidad que realmente mata el negocio».
Seminarios, alianzas y formalización
Para atender esa brecha, la empresa desarrolló una estrategia de educación financiera que incluye seminarios presenciales en mercados y espacios municipales, en coordinación con la Alcaldía de San Salvador y agrupaciones como Conamype. Los encuentros se organizan en grupos de 20 personas y el objetivo declarado no es vender, sino explicar qué significa digitalizar un negocio y por qué es relevante ser visible para el sistema financiero.
«De todas las capacitaciones, el 75-80 % decide formalizarse y adquirir algún servicio digital, ya sea un link de pago o el hardware», aseguró Gabourel. El ejecutivo también destacó el efecto multiplicador que se genera cuando un asistente actúa como embajador en su entorno: «Siempre hay un líder que lo comparte con cinco personas más que no habían querido venir, y esas terminan contactándonos después».
En materia operativa, los fondos de las transacciones se depositan en la cuenta bancaria del comercio antes de las 11 de la mañana del día siguiente, en cualquier banco del sistema financiero. En cuanto a comisiones, la empresa asegura haber negociado tarifas preferenciales para mipymes a través de sus alianzas institucionales, por debajo de los rangos habituales de la banca tradicional.
Los sectores que lideran la adopción
Dentro de la cartera de comercios en El Salvador, el retail encabeza la adopción con un 26 % del total, seguido por restaurantes con un 20 %, belleza con un 10 % y turismo con alrededor del 8 %. Este último sector, según Gabourel, tiene un potencial de crecimiento importante vinculado al auge turístico que experimenta el país.
«Los turistas que están viniendo al país ya no están acostumbrados a pagar con efectivo», advirtió el ejecutivo. «Les estamos enseñando a los emprendedores que están perdiendo ventas por no aceptar pagos digitales».
El desafío fuera de la capital
El mayor reto, desde la perspectiva del directivo, sigue siendo geográfico y cultural: extender la digitalización más allá del Gran San Salvador, hacia zonas donde los hábitos de pago y la infraestructura aún no acompañan el ritmo de la capital.
«Lo que se está viviendo en San Salvador va a ir llegando a esas zonas, y nuestra tarea es preparar a los emprendedores para cuando ese momento llegue», concluyó Gabourel.
En ese sentido, el ejecutivo anticipó que la expansión de la facturación electrónica, combinada con el avance en bancarización y el acceso a micropréstamos dentro del ecosistema digital, seguirá acelerando la transformación de un sector que por décadas ha operado al margen del sistema financiero formal.






