La historia de Gilberto Antonio Morán es la de miles de salvadoreños que un día se vieron obligados a dejar su tierra. En 1980, en el inicio del conflicto armado, Morán emigró a Estados Unidos en busca de un futuro distinto. Más de cuatro décadas después, decidió volver a El Salvador no solo para reencontrarse con sus raíces, sino para invertir y apostar por el desarrollo turístico.
Hace dos años regresó a su tierra natal con un proyecto claro: construir un complejo que combinara entretenimiento, hospedaje y generación de empleo. La iniciativa tomó forma en 2024 en Concepción de Ataco, Ahuachapán Centro, uno de los destinos turísticos más visitados de la zona occidental del país.

Actualmente, el proyecto cumple siete meses de funcionamiento como bar, pero ya se encuentra en una fase de expansión. Morán construye 10 habitaciones adicionales con la visión de convertir el lugar en un hotel de primer nivel, dirigido tanto a turistas nacionales como extranjeros. Según sus proyecciones, para abril del próximo año el complejo contará con un total de 20 habitaciones.
El proyecto de construcción se ejecuta en un terreno de dos manzanas. El bar, diseñado para albergar a más de 400 personas, también se ha consolidado como un espacio para recepciones y eventos sociales. Además, cuenta con un amplio parqueo con capacidad para más de 200 vehículos, un factor clave para el turismo y la logística del lugar.
La inversión supera $1 millón, y según detalló Morán, no incluye el valor de la compra del terreno, el cual adquirió durante la pandemia, cuando tomó la decisión definitiva de apostar por El Salvador.

Él no ocultó su satisfacción por los cambios que vive el país y aseguró que el factor determinante para invertir fue la seguridad.
«El Salvador es uno de los países más tranquilos para vivir por su nivel de seguridad a escala mundial», afirmó al atribuir esta transformación a la visión del presidente Nayib Bukele.
Esa nueva realidad, afirmó, incluso le permitió traer a su esposa, Norma de Morán, quien ahora le apoya en la administración del negocio y en los trámites legales. Ambos son ciudadanos estadounidenses.
«El país está bonito, no hay delincuencia, por eso decidimos invertir. Uno viene con la mentalidad de invertir y descansar un poco», expresó.
Morán explicó que mantiene negocios en Estados Unidos, lo que le permite contar con ingresos fijos para desarrollar proyectos de este tipo.
«Erradicar las pandillas fue lo mejor que ha hecho el presidente. Este negocio lo hice en la zona de Ataco por lo que representa el turismo; es un lugar diferente a los que hay en la zona», señaló.
El empresario destacó su compromiso con el país al generar empleo. Actualmente, el proyecto cuenta con más de ocho trabajadores permanentes y hasta 20 de manera eventual.






