El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que no dará vuelta atrás con la imposición de aranceles a sus socios comerciales, pese a las grandes caídas en las bolsas mundiales.
El mandatario estadounidense justificó sus decisiones con otros efectos que se han visto tras sus anuncios como la baja del petróleo (el West Texas Intermediate, referencia estadounidense, para entrega en mayo, perdía este lunes 2.84 % a $60.23) y los «miles de millones de dólares semanales» que aseguró que están ingresando al país norteamericano producto de los aranceles ya vigentes.
«Los precios del petróleo han bajado, las tasas de interés han bajado (¡la lenta Reserva Federal debería recortarlas!), los precios de los alimentos han bajado, no hay inflación, y Estados Unidos, maltratado durante tanto tiempo, recibe miles de millones de dólares semanales de los países abusadores con aranceles ya vigentes. Esto a pesar de que el mayor abusador de todos, China, cuyos mercados se están desplomando, acaba de aumentar sus aranceles un 34%, además de sus aranceles ridículamente altos a largo plazo (¡y más!), sin atender mi advertencia a los países abusadores de no tomar represalias. ¡Ya han ganado bastante, durante décadas, aprovechándose del buen y viejo Estados Unidos! Nuestros antiguos «líderes» son los culpables de permitir que esto, y tantas otras cosas, le sucedan a nuestro país. ¡HAGAMOS QUE ESTADOS UNIDOS SEA GRANDE DE NUEVO!», escribió.
La guerra comercial desatada por los aranceles anunciados por Donald Trump provocó este lunes otra jornada negra en las bolsas en Asia y Europa, que temen una recesión a gran escala.
Tras las enormes caídas del jueves y el viernes, las bolsas europeas vivieron otra jornada de caos por la guerra comercial desatada por el presidente Donald Trump y hacia las 10 a.m. del horario de Greenwich el índice paneuropeo Eurostoxx 600 perdía alrededor del 5%.
A la misma hora sufrían caídas pronunciadas Fráncfort (-4.30 %), París (-3.9 %), Londres (-3.80 %) y Madrid (-4.4 %).
En pocos días, más de 1.5 billones de euros ($1.64 billones) de capitalización bursátil se han esfumado en Europa
En Asia, la bolsa de Tokio cerró en rojo (-7.8 %), igual que las de Seúl (-5.6 %), Sídney (-4.2 %) y Taiwán (-9.7 %).
Shanghái también se hundió (-7.34 %) y en Hong Kong, el índice Hang Seng cerró con pérdidas del 13.22 %, su peor resultado desde 1997, durante la crisis financiera asiática.






