Alejandro Sanz sorprendió a sus seguidores al publicar en Instagram una serie de fotografías donde aparece disfrutando de unos días de descanso en Comporta, Portugal, en compañía de sus cuatro hijos: Manuela, Alexander, Dylan y Alma.
Las imágenes, que capturan desde tardes en la playa hasta comidas en familia, revelan una faceta poco vista del cantante, alejada de los escenarios y centrada en lo más valioso para él: su rol como padre.
En el mensaje que acompaña la publicación, Sanz describió las vacaciones como un «cálido caos», pero lleno de amor. «Cada segundo con ellos vale el doble», escribió.
Manuela, su hija mayor, tiene 23 años y se dedica al diseño de modas; Alexander, de 21, es músico como su padre; mientras que los más pequeños, Dylan y Alma, aún comparten una vida más cercana con él en España, y muestran interés por la música y el deporte.
Este encuentro familiar ocurre en un momento clave de su carrera: el reciente lanzamiento de su disco ¿Y ahora qué?, y el anuncio de una nueva gira por México, que arrancará en septiembre.






