Durante cinco días, el Museo del Ferrocarril (FENADESAL) fue la sede en donde se reunieron superhéroes, magos, brujas, villanos, guerreros y familias, quienes le dieron vida a un evento que ha revolucionado las ferias temáticas en El Salvador.

Para iniciar la aventura, la mejor opción era hacer el recorrido por el expreso de Hogwarts, que partía desde la conocida plataforma 9 ¾. El tren trasladó a los pasajeros a lo largo del museo y contó con la compañía de Harry Potter, Hermione y Severus Snape.

La siguiente parada fue la cantina espacial, en donde un alienígena tocaba música para sus asistentes mientras se tomaban fotos con los stormtroopers, quienes custodiaban el lugar para la seguridad de los visitantes. En la barra se podía disfrutar de sustancias galácticas de colores rojo, azul y verde.

Los visitantes se tomaron fotografías con R2-D2 y C3PO, antes de llegar al salón del imperio, en donde se enfrentaron en una batalla de sables de luz Obi-Wan Kenobi y Darth Vader.

En el tercer destino esperaba la aldea del Universo Anime, en donde los fanáticos se tomaron fotografías con los cosplay de sus personajes favoritos y compraron productos como Sojo y Sake, bebidas alcohólicas originarias de Asia.

El recorrido guiaba hacia los diferentes lugares en donde se podían adquirir productos de franquicias como Marvel, DC, Harry Potter, animes y mucho más.

Más adelante, la Escuela Mágica esperaba a las familias en un viaje lleno de cuadros con personajes en movimiento, el sobrero seleccionador, dementores, un tablero de ajedrez a escala real, y finalmente, la batalla entre Harry Potter y Voldemort.

Lejos de una experiencia mágica, la Ciudad Caótica deparó algo totalmente diferente para los visitantes, en donde los ciudadanos tuvieron que correr para sobrevivir la amenaza de Harley Quin, Bane, el Guasón y hasta paredes que cerraban el paso. Para finalizar el camino, Batman salvó a sus protegidos de la amenaza del payaso asesino quien es su mayor villano.

El Guasón de otro universo esperaba a sus víctimas en otro tren junto a sus ayudantes, siempre amenazante, aunque un poco más dócil que el anterior, este villano se tomó fotografías con los ciudadanos que deseaban inmortalizar el momento con el personaje.

Para llegar a la siguiente parada, los visitantes cruzaron una tela de araña gigante en donde esperaba Spider-Gwen y Deadpool, superhéroes que también le concedieron el honor de tomarse fotografías a sus fanáticos.

Finalmente, Spider-Man recreó la escena en donde detiene un tren sin frenos y en movimiento, mientras que, Tony Stark, fiel a su estilo, se encontraba a un costado fabricando una nueva armadura con tranquilidad.

Al lado opuesto del tren, esperaba Wolverine y Dr. Strange para capturar momentos con sus fanáticos mediante fotografías, al igual que Superman y la Mujer Maravilla.

Como no podía faltar, el Mjolnir, el martillo de Thor, se encontraba sumergido en el suelo a la espera de que los visitantes lograran levantarlo, aunque sin éxito alguno.

Los juegos mecánicos no podían ausentarse en una feria y los fuegos artificiales tampoco, el espectáculo que se posó sobre las familias disfrutando de las atracciones dejó una postal digna para recordar una feria temática que ha innovado y revolucionado este tipo de eventos en El Salvador.

El Museo del Ferrocarril será recordado por sus asistentes como el lugar donde vivieron la primera edición de la CIFCOMIC, y que les dejó una experiencia digna de volver a presenciar en un futuro no muy lejano.







