Cantan con una sonrisa en el rostro y es la misma que le da energía a cada una de sus canciones. Nacidos en Venezuela pero que tienen en Panamá su hogar y su segunda patria. Ellos son los chicos de Doble Sentido, una agrupación que fue parte de la delegación internacional en los pasados Premios Música 503 y quienes dicen haber quedado fascinados con El Salvador.
Doble Sentido es una agrupación compuesta por JuanMa, Ray y Gustavo. Estos últimos conversaron con Diario El Salvador sobre su experiencia en el país, destacando el ambiente de tranquilidad que se vive en cada ciudad y dejando en claro su deseo por regresar para compartir su música y poner a bailar a los salvadoreños.

Vayamos a lo primero. ¿Por qué el nombre de «Doble Sentido»?
R: Fue un accidente. Mi papá empezó este proyecto con nosotros cuando éramos muy pequeños y él era amante de la música de John Lennon. Mi papá pensó en el disco «Doble Fantasía», de Lennon, y así fue como nos comenzamos a llamar en los ensayos y en el inicio del proyecto. Pero, uno de los músicos que comenzaba con nosotros preguntó cómo se llamaba la banda y no pude decirle que «Doble Fantasía» sino que acabé diciendo que éramos «Doble Sentido». Creo que fue un bautizo. Desde ahí somos Doble Sentido y, con JuanMa, mi hermano, somos voces muy diferentes que tratan de hacer algo, lo que nos pone como un doble sentido musical, con un poco de pop y bailable y otro con más tono rock. El nombre nos acabó moldeando con el tiempo. Además, que también encarna la picardía.
G: La dualidad de las voces de JuanMa y Ray también va engranando cada canción y la filosofía del grupo. Pero la picardía no se pierde y el relajo tampoco.

Y, en la carretera de los géneros, ¿hacia dónde se conduce Doble Sentido?
R: Pues tenemos dos fuerzas que van juntas. Una es el pop rock y otra es el sabor latino. Nos gusta ver a la genta bailar. Los aplausos nutren al músico, pero ver bailar a la gente es otro nivel de aplauso, somos amantes de ver al público bailar. Ya, en materia de géneros, nos gusta el funk, salsa, merengue, entre otras fusiones de estilos.
G: JuanMa y Ray tienen un espíritu rockero. Pero, cuando yo ingresé al grupo, yo entré en un mundo con influencias de Guns N’Roses, Bon Jovi y otros así y me pregunté «¿Qué es esto?», porque yo venía más con influencia de salsa y géneros tropicales. Pero, uno, poco a poco se va nutriendo de la música. Además, somos profesores y eso nos nutre musicalmente. Uno abre el compás y, en 2019, comenzamos a sacar música propia y tuvimos la guía de Emanuel Briceño, que es el director musical de Juanes. Él nos ha dado un gran apoyo para definir a Doble Sentido.
Formaron parte de la gala de los Premios Música 503. ¿Cómo vivieron esa experiencia?
R: Todo fue maravilloso. Estuvimos desde las nominaciones muy agradecidos por esa plataforma que brindan para que la música de Centroamérica surja y se muestre. Además, es un punto de encuentro para conocernos entre artistas. Conocimos artistas que nos gustaron mucho.

¿Cuáles?
R: Nos gustó mucho y sentimos afinidad con el trabajo de Dasokeii y de Analu Dada, los chicos de Inflorescencia y otros grupos más de Centroamérica, con quienes pudimos compartir una noche impresionante.
G: Ceshia Ubau también me impresionó mucho. Empezó cantando a capela y después logró hacer algo tremendo. Fue impresionante.
R: Ella hizo algo impresionante. Pudimos escuchar su voz cruda, su voz auténtica. Sonó súper bien.

G: Creo que, si nos hubiera pasado a nosotros, el tener que cantar sin música, nos comenzamos a reír y lo tomamos con buen humor. Pero también conocimos a Voelin, de Guatemala, a Adriana también y a otros más. Al estarlos escuchando tuvimos varias ideas para poder echarlas a trabajar con ellos. Podemos sorprender un día de estos con alguna colaboración de alguien de aquí o de Guatemala.
R: También podemos colaborar a nivel de mensaje, siempre estamos buscando conocer los trabajos porque, de pronto, podemos compartir una colaboración con letra y música y crear algo bonito, para componer cosas impresionantes.
G: En algún momento hicimos un camping en Panamá, con Briceño y muchos talentos más. Sacamos varios temas que podemos ir lanzando. Queremos sacar un EP pero seguimos trabajando en esta carrera musical y siempre con iniciativas donde podemos convivir con muchos músicos.

Esta visita también les dio la oportunidad de disfrutar de El Salvador. ¿Qué impresión les ha dejado el país?
R: Es maravilloso. La primera vez no cuenta porque fue una visita rápida. Tocamos un día y nos fuimos al día siguiente. Fue en 2017. Nos llamó la atención que, en esa ocasión, la gente de producción nos dijo: «Muchachos, no salgan. Toquen y se regresan». Fuimos a caminar a Multiplaza y ya, listo. Pero, ahora, desde el aeropuerto vimos todo muy diferente. Estuvimos con unos amigos, muy relajados todos, comiendo pupusas en la noche, se siente un ambiente más relajado, con una sensación de mayor tranquilidad.
G: Fuimos a Antiguo Cuscatlán. Nos escapamos solos. Comimos hasta cinco pupusas. Todo muy lindo el lugar y esa sensación de tranquilidad fue increíble. Nos han dicho que esa parte es pintoresca. Hemos quedado con el deseo de volver a El Salvador. Hemos estado conversando para hacer shows a futuro acá en El Salvador. Ya tuvimos un par de reuniones. La idea es venir pronto, hacer un show, tocar en las ferias, así que estamos dispuestos y encantados a seguir conociendo este bello país. Queremos compartir nuestra música con todo el cariño del mundo.







