Cuando Luis Miguel irrumpió en el mundo de la música a una tierna edad, era evidente el talento artístico que poseía. La gran pregunta, entonces, era si podría mantenerlo o desarrollarlo aún más. Con los años, sucedió lo segundo, llevándolo a convertirse en una de las voces más icónicas de la música en español.
Pero, ¿cuál es el misterio tras la voz de Luis Miguel? ¿Es únicamente una enorme e inexplicable carga de talento natural o se combina con una técnica vocal dominada a la perfección? Iván López, Florence Umaña y Daniel Cáceres, cantantes salvadoreños y profesores de canto de «La Octava», el primer grupo de teatro musical de El Salvador, nos ayudan a entender los misterios tras la voz de «El Sol de México».

Un tenor con un registro vocal impresionante
Para los miembros de La Octava, Luis Miguel es la perfecta definición de un «tenor ligero con potencia vocal», con una amplitud en su rango vocal que «abarca desde un Sol 2 hasta un Fa 6 en interpretaciones en vivo», es decir, cubre un número de notas mucho mayor, lo que le da facilidad para todo tipo de canciones.
«Su versatilidad le permite transitar entre notas agudas y brillantes con facilidad, lo que lo clasifica como un tenor ligero con potencia vocal. Ejemplos de su amplio rango se pueden apreciar en canciones como «La Incondicional» donde alcanza desde un Mib3 hasta un Re5, prácticamente dos octavas», agregan.
«Su habilidad para mantener notas altas también se evidencia en temas como «Soy un perdedor» al principio de la canción, donde llega hasta un Do sostenido 5 en voz mixta, destacando en canciones como «Pensar en ti», «Me niego a estar solo», «Hasta que me olvides» e incluso alcanzando un Fa 6 en falsete en sus actuaciones en vivo», explican también.
Un manejo «sobrehumano» de la respiración
Pero un amplio rango vocal no es nada si no se maneja la respiración de forma adecuada, algo que, según los expertos consultados, Luis Miguel posee un manejo «sobrehumano» y una capacidad de manejar su respiración que amplía su talento vocal.
«El dominio vocal de Luis Miguel es realmente sobrehumano. Cantar todas sus canciones, que son difíciles tanto por las notas como por el apoyo vocal requerido, además de añadirle la ejecución de performance y desplazamientos coreográficos en un concierto de una hora y media sin descanso, es una hazaña impresionante que demuestra su extraordinario talento y resistencia», comentan.
Dentro del canto, el manejo de resonadores (cavidades dentro del rostro que permiten ampliar el volumen del aire al cantar) es otro aspecto clave y otro detalle donde Luis Miguel destaca. «Demuestra un excelente control de sus resonadores frontales, aprovechando los espacios “huecos” a los lados de la nariz para dar cuerpo y potencia a su voz. A diferencia de otros cantantes que podrían arriesgarse a forzar su voz, él muestra un admirable dominio de sus recursos vocales, logrando proyectar con fuerza sin recurrir al grito, incluso a pesar de su edad», comentan.
Una voz con personalidad.
Finalmente, un detalle que también ha caracterizado a Luis Miguel es el seseo en su pronunciación, algo que, lejos de perjudicar su performance vocal, termina de dotarla de su propia personalidad.
«La peculiaridad en la pronunciación de la consonante «s» en la voz de Luis Miguel, donde resuena más que las demás consonantes, sin duda le aporta una distinción y personalidad única a su estilo vocal. Su énfasis en abrir bien la boca para una pronunciación precisa de cada vocal también contribuye a la claridad y expresividad de su interpretación», explican.







