La artista británica Rachel Croft, proveniente de Londres y reconocida por su propuesta de indie rock alternativo, visitó El Salvador como parte del lanzamiento de LYSN, una nueva plataforma que busca conectar al país con artistas internacionales a través de experiencias musicales y audiovisuales de alto nivel. El proyecto pretende posicionar a El Salvador como un destino creativo global y como un punto clave para producciones artísticas.
Jerry Grassl, director y productor de LYSN, definió el proyecto como una «creative expedition» que construye un puente cultural entre Reino Unido y El Salvador. Además, explicó que el modelo incluye tres pilares fundamentales: la producción de un videoclip musical, la filmación de un documental del proceso creativo y un intercambio en estudio con músicos salvadoreños.

Croft se convirtió en la primera artista seleccionada para esta iniciativa, que surgió tras un acercamiento orgánico entre los creadores del proyecto y la cantautora.
Para la cantante británica, la invitación fue inesperada y profundamente significativa. «Me sentí honrada cuando recibí el mensaje, fue sorprendente y emocionante que vieran algo en mí como artista independiente», expresó.
Grassl destacó que la elección se basó no solo en su talento, sino también en su calidad humana y su visión artística libre de condicionamientos.
Según Croft su música, que describe como un espectro alternativo difícil de encasillar, refleja una identidad artística que valora la libertad creativa: «No me gusta estar en una caja, un día me puedo sentir sentimental, otro día agresiva. Lo importante es crear sin límites».

La visita a El Salvador marcó su primera experiencia en Latinoamérica, y sus expectativas se transformaron rápidamente en sorpresa y fascinación. Croft destacó la autenticidad del país, desde los coloridos buses hasta la delicia gastronómica.
Uno de los momentos más impactantes para Croft fue la grabación de su videoclip en el volcán de Santa Ana. «No puedes entender la majestuosidad de un volcán hasta estar frente a él. Fue abrumador y poderoso, me hizo sentir muy pequeña», relató.
El intercambio con músicos salvadoreños fue otro punto clave de su experiencia, porque elogió el profesionalismo y la energía del talento local, asegurando que es similar al del Reino Unido. También agregó que la barrera del idioma no fue un obstáculo para crear química musical, y manifestó su apertura a futuras colaboraciones.

Grassl aseguró que LYSN continuará desarrollándose de manera orgánica, sin un número fijo de artistas por año, priorizando conexiones reales y creativas que revelen el potencial de El Salvador como escenario audiovisual, cultural y turístico.
Por su parte Croft, resumió su vivencia en El Salvador con emoción, destacando que se sentía «como haber ganado la lotería. Como artista independiente plantas semillas sin saber qué crecerá, y esto superó todas mis expectativas».






