Tras una amplia y exitosa carrera de 40 años, mucho thrash, death y groove, Sepultura se despidió de los salvadoreños con un feroz concierto en las instalaciones del Museo de Arte de El Salvador (Marte). El concierto es parte del tour final «CelebraTing Life Through Death».
Andreas Kisser, Paulo Jr., Derrick Green y Greyson Nekrutman, saltaron al escenario para sepultar a los presentes con ese poder musical que ha hecho a la banda ganarse merecidamente su lugar entre los más grandes de la historia del rock pesado.
Refuse/Resist, Territory y Slave New World, fueron los clásicos con los que comenzó el concierto, potencia garantizada de entrada, no importa quien lo interpretara, la esencia y los recuerdos de los años dorados de Sepultura quedaron de manifiesto con estos himnos metaleros.
El vocalista Derrick Green también confirmó que metal es metal, porque unió al público en su performance interpretando sin problemas esas canciones que llevaron por un viaje en el tiempo por los diferentes periodos de Sepultura, en el recital también sonaron Kairos, False o Sepulnation.
Por su parte Andreas Kisser, guitarrista de la banda, dijo sentirse feliz por volver luego de mucho tiempo y celebrar con los presentes los 40 años de Sepultura. «Más de 45 años de Sepultura, la vieja escuela del thrash metak», agregó el músico.
Tampoco faltaron al show Arise, Ratamahatta y Roots Bloody Roots para la despedida final de Sepultura, que deja un legado imborrable dentro de la historia del rock pesado.
Antes del esperado concierto, los locales de Indezoquixtia, se encargaron de abrir el show.







