En el caserío Las Gemelitas, del cantón La Canoa, en San Miguel, un grupo de agricultores se ha dado a la tarea de producir abono orgánico y biofertilizante para sus cultivos, y ya está pensando en comercializar este producto a otros agricultores que lo requieran.

«La proyección es comercializarlo, solo falta la etiqueta. Los agricultores que hemos trabajado en esto pueden llevar lo que necesiten. Nosotros hacemos un multimineral y le ponemos de todo y es de mucho beneficio para levantar una planta», comentó Norma Ortiz, quien también está al frente de la Tomatera Ortiz.

La producción de abono orgánico se inició en 2020 con apoyo del proyecto Sembrando Vida, iniciativa que impulsa el Gobierno de El Salvador y la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid).

«Antes solo sembramos granos básicos, para la pandemia el proyecto Sembrando Vida nos apoyó, en efectivo y asistencia técnica, ahí nació sembrar hortalizas. Se comenzó con tomates, 500 plantas; luego, con pepino y chile, pero con este nos fue mal porque lo sembramos al aire libre. También nació lo del abono orgánico, hacer bokashi, todo lo que son nutrientes para las plantas y nos apoyaron con una biofábrica», dijo Ortiz.

Actualmente, en la Tomatera Ortiz se producen 12 sacos de chile en cada corta, ahora cuenta con dos macrotúneles que recibió por medio del proyecto «Apoyo al plan de desarrollo integral para Centroamérica en el marco de la respuesta global de la Unión Europea al COVID-19», que impulsa la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en coordinación con la Gobernación de San Miguel y otras instituciones del Gobierno.

«La FAO nos dio otro empujón y nos mandó a hacer dos macrotúneles, que para nosotros han sido una gran bendición. Así es que hemos podido cultivar el chile, porque de lo contrario no se cultivaba al aire libre. Cultivamos 250 plantas por cada uno y se sacan alrededor de 12 sacos de chile. Desde hace dos años nos apoyaron y para nosotros es de gran utilidad la ayuda que nos dan la FAO a través de gobernación y la alcaldía», comentó. Para la productora, incluir hortalizas en sus cultivos ha sido una de sus mejores decisiones.

«Porque esto me lo como con toda confianza y se lo puedo recomendar a cualquiera, que los cultivos que están en área protegida están mejores y es mejor si utilizan productos orgánicos, no le voy a decir que no utilizamos lo químico, sí lo utilizamos en casos extremos», apuntó.

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