En El Salvador no existe deterioro democrático como sugiere el informe del Grupo Internacional de Expertas y Expertos para la Investigación de Violaciones de Derechos Humanos en el marco del Estado de Excepción en El Salvador (Gipes), señalaron ayer analistas.
Gipes recomienda a la ONU crear un mecanismo internacional de investigación, «similar a otros establecidos para contextos de deterioro democrático», para analizar y recopilar evidencia de violaciones a derechos humanos y posibles crímenes de lesa humanidad.
Para el sociólogo Mauricio Rodríguez, ese planteamiento no es válido. «¿Cómo va a existir deterioro democrático? Si la población misma está respaldando el modelo de seguridad y las actuaciones del presidente (Nayib Bukele). Diferente fuera que el presidente se impusiera», afirmó. Señaló que el planteamiento de Gipes obedece a una «agenda» que no valora la seguridad pública y jurídica.
Por su parte, el analista y escritor Rafael Góchez consideró que «no está mal» la creación de estos mecanismos, pero el problema es que «estas comisiones muchas veces acaban actuando con agenda política o siendo instrumentalizadas por sectores que confrontan el gobierno legítimamente electo».
Agregó que «en gobiernos de ARENA y FMLN pudieron cometer violaciones de derechos humanos por omisión, al no combatir estructuras, tolerarlas e incluso empoderarlas; por ejemplo, la infame “tregua” implementada por Mauricio Funes, del FMLN, que fue validada por la OEA».






