Concepción de Ataco, en Ahuachapán Norte, ha sido durante muchos años uno de los destinos turísticos más emblemáticos de El Salvador. Sus calles coloridas, su clima fresco y su identidad cultural lo consolidaron como una alternativa para viajeros nacionales y extranjeros. Sin embargo, hubo un tiempo en que el miedo intentó opacar su esencia.

Durante los años en que el país enfrentó el asedio de las pandillas, la imagen de Ataco se mantuvo intacta, mas no así la percepción de quienes pensaban visitarlo.

Aunque el distrito no figuraba entre los más violentos, la inseguridad generalizada y el control territorial de estructuras delincuenciales en distintas zonas del país provocaron una caída en la afluencia turística, de acuerdo con varios testimonios de residentes, funcionarios o emprendedores del lugar, quienes coincidieron en que, en ese momento, el temor terminó siendo más fuerte que la realidad.

Comerciantes, artesanos y emprendedores recuerdan cómo el flujo de visitantes disminuyó de forma considerable. Sin embargo, con el cambio en las condiciones de seguridad, el panorama comenzó a transformarse y permitió reactivar la economía local. «Los emprendedores pudieron salir adelante con su trabajo, gracias a la movilidad que generó el incremento del turismo.

La seguridad fue ese plus para que las personas pudieran visitar más lugares que en años atrás no lo habrían hecho», relató Daniela Rojas, del equipo de turismo municipal de Ataco. A escala local, quienes dependen directamente del turismo también han percibido este cambio.

«Nosotros hemos visto y vivido cómo, gracias a la seguridad, la gente viene más; las calles están repletas. Antes hasta nosotros veníamos a vender con miedo y otros desistieron», expresó Lilian Henríquez, artesana del distrito. El repunte también se refleja en la llegada de visitantes internacionales. Además de cómo disfrutan la estancia en el lugar, sin temor a vivir hechos delictivos, como antes sucedía, en el mayor de los casos robos.

«Se ha visto un incremento de turistas más que en años anteriores. La seguridad y todo el desarrollo que ha tenido el país, incluso con las renovaciones que se han hecho en Concepción de Ataco, han sido un impulso para que más personas tengan la iniciativa de conocer qué ofrece el distrito o cómo está actualmente», añadió Rojas.

Como Concepción de Ataco se ha vuelto a posicionar entre los destinos preferidos de la Ruta de Las Flores, la demanda de hospedaje en el distrito ha aumentado, ya que los visitantes extranjeros se quedan en el lugar para conocer otros sectores aledaños, indicaron fuentes municipales. Durante los fines de semana, el parque central recupera su dinamismo con un centro histórico renovado recientemente por el Gobierno del presidente Nayib Bukele.

Los negocios reportan mayor actividad y el turismo se reafirma como uno de los principales motores económicos del distrito. Este repunte también se refleja en destinos naturales que en el pasado estuvieron marcados por el temor.

Tal es el caso del centro turístico Atzumpa, una zona montañosa de aguas frías que ahora vuelve a recibir visitantes. Además, el nuevo contexto de seguridad ha permitido retomar e impulsar actividades culturales y religiosas con mayor tranquilidad, fortaleciendo así la oferta turística del distrito.

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