La Conga La Gacela se ha convertido en los últimos meses en uno de los atractivos principales para los turistas que desean recorrer las principales calles de Alegría en Usulután Norte y conocer la historia del pueblo.

Su creador es Omar Ernesto Pleitez, quien hace más de un año decidió emprender con este nuevo servicio que ofrece recorridos por las principales calles del pueblo a $1 en planta baja y $1.50 en la planta alta. La Conga se estaciona todos los días a partir de las 2 de la tarde, a un costado de la Iglesia San Pedro Apóstol.

Omar cuenta que junto a su esposa, siempre han sido emprendedores y han buscado la forma de llevar el sustento a su casa, y hace más de un año comenzaron a trabajar en el proyecto con la construcción de la infraestructura de la Conga.

«La Conga fue construida completamente por manos alegrinas, fuimos trabajando en ella poco a poco, y nos tardamos como 4 meses en construirla», comentó Omar.

Manifiesta que al terminar cada viaje, se ha vuelto tradición que los visitantes que se suben a la conga La Gacela, firmen en el vehículo y dejen su marca en el pueblo de Alegría.

El nombre «La Gacela» se decidió para rememorar un poco la historia del pueblo, ya que en los años 50, uno de los primeros buses que pasaba por varios distritos de la zona Norte, incluido Alegría, se llamaba La Gacela.

«La Conga La Gacela es por el bus La Gacela, un bus de madera verde con blanco que pasaba por el pueblo en 1950. Los adultos cuentan que cuando se llenaba, subía gente en la parrilla; nosotros con la conga queremos simular en la segunda planta al bus. La conga le trae muchos recuerdos a los adultos mayores», expresó Omar.

El recorrido que hace es similar al que hacia el bus, el cual pasaba por la calle Alberto Masferrer y Camilo Campos.

El deseo de Omar es mantener las historias del pueblo y poder transmitirlas a los visitantes, a quienes durante el recorrido les cuenta algunos datos interesantes de la laguna de Alegría, el mirador de las 100 gradas y personajes que nacieron en el pueblo como Alberto Masferrer.

Lee tambiénLas tardes de música campirana son el preámbulo del carnaval