El Tribunal Quinto contra el Crimen Organizado finalizó los debates del juicio en contra de 52 miembros de la Mara Salvatrucha de más de cuatro clicas que delinquían en San Salvador, San Vicente y La Paz.

Los fiscales y defensores fueron convocados para darles a conocer el fallo, el 21 de marzo, al cierre de los alegatos finales el ministerio público solicitó que sean condenados por una serie de hechos que consumaron en el 2020.

Durante el juicio, la Fiscalía General de la república presentó variedad de prueba que vincula a los pandilleros con homicidios, desaparición de personas, extorsiones, proposición y conspiración de homicidio y agrupaciones ilícitas.

Para cada uno de los delitos ofreció al tribunal pruebas específicas, en el caso de las agrupaciones ilícitas investigadores de la Policía Nacional Civil (PNC), trabajaron perfiles detallados sobre las funciones que tenían en cada una de las clicas.

Los identificaron como miembros activos de las clicas 16 de marzo, la Cabaña, San Luises, Directos Locos y estructuras de los programas Santa Lucía, San Vicente y La Paz.

Algunos se encargaban de extorsionar a víctimas bajo amenazas de asesinarlas si no accedían a pagar cuotas de dinero, mientras que otros mareros iban a recoger el dinero.

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En la acusación, los fiscales expusieron la desaparición de cinco personas quienes fueron privadas de libertad, entre ellos está Francisco Javier Rodríguez Morales, de 22 años, quien raptado cuando se desplazó a entregar un pedido de hamburguesas en las colonias Sierra Morena y reparto Venecia de Soyapango.

El exempleado del restaurante de comida rápida desapareció el 12 de abril de 2020 y desde esa fecha sus parientes no supieron nada y en el expediente judicial los terroristas enfrentaron el juicio por el delito de desaparición de personas.

Entre abril y noviembre de 2020, mediante técnicas especializadas de investigación las autoridades obtuvieron pruebas de una joven que había tenido problemas con la pandilla. La adolescente iba hacia su casa cuando la interceptaron.

Los mareros también enfrentaron la vista pública por homicidios de personas vinculadas al negocio de la droga, a un hombre lo asesinaron porque no les pagó el dinero por la compra de estupefacientes, según se conoció en el juicio.