En lo que va de 2025, los homicidios en El Salvador han mostrado una reducción del 41% respecto al registro de 2024. Esta disminución refleja un avance significativo en las estrategias de seguridad y prevención implementadas: El Plan Control Territorial y el régimen de excepción.
Dicha tendencia a la baja representa un paso importante hacia un entorno más seguro para la población. De enero a noviembre de este año, las autoridades totalizan 67 homicidios, mientras que, para el mismo período, en 2024, hubo 113.
De acuerdo con los datos de entre el 1° de enero al 30 de noviembre del 2025, las autoridades registraron siete homicidios en enero; cinco en febrero; 11 en marzo; seis en abril; seis en mayo; cinco en junio; en julio hubo dos; cuatro en agosto; nueve en septiembre; ocho en octubre y cuatro en noviembre.
Mientras que para el 2024, los resultados fueron nueve homicidios en enero; siete en febrero; 13 en marzo; siete en abril; 17 en mayo y cinco en junio. Para el segundo semestre hubo 15 homicidios en julio; 20 en agosto; nueve en septiembre; cinco en octubre y seis en noviembre.
Este año, además de las bajas cifras de homicidios, las autoridades de Seguridad han reafirmado que hay «cero impunidad». Este logro ha sido resultado de la implementación del Protocolo de Resolución de Homicidios (PRHO), en el cual unidades especializadas de la Policía se activan ante el reporte de un asesinato, con el fin de capturar a los asesinos.
«Tenemos impunidad cero, esos tiempos de obviar la ley quedaron en el pasado. Todo aquel miserable que no tenga respeto por la vida de otro salvadoreño será sometido ante la verdadera justicia salvadoreña», ha dicho el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro.
CAMBIO IRREFUTABLE
La cantidad de homicidios que se registran en los últimos seis años es muy mínima a los resultados de años anteriores al 2019 cuando los homicidios anuales superaban los 3,000 casos, como en las dos administraciones del FMLN, la llegada del partido izquierdista al poder, primero con Mauricio Funes y después, en 2014, con Salvador Sánchez Cerén, provocó la cifra más alta de homicidios hasta la fecha. El 2014 finalizó como 3,921 homicidios, 2015 con 6,656; 2016: 5,728 homicidios, mientras que 2017 con 3,962 y en 2018 hubo 3,346 crímenes contra la vida.
Además, en el pasado, también hubo leyes permisibles para que los delincuentes quedaran libres. Sin embargo, el actual Gobierno ha ejecutado varias reformas al Código Penal, así como a Ley Especial Contra el Crimen Organizado, la Ley Especial para la Intervención de las Telecomunicaciones y la Ley de Telecomunicaciones para evitar la corrupción.






