El Juzgado Sexto de Instrucción de San Salvador anuló la orden de captura que tenían Earle René Reyes Morales y Byron Enrique Larrazábal Arévalo, hermano y socio del exdiputado Sigfrido Reyes, y les advierte que si no comparecen para ser notificados al momento de recibir la cita se les declarará rebeldes y girará nueva orden de captura.
El juez anuló la orden de captura que los imputados tenían obedeciendo una resolución de la Cámara Primera de lo Penal de San Salvador porque el 14 de enero de 2020, tras las audiencia inicial el Juzgado Décimo Primero de Paz les giró la detención sin haberlos notificado del proceso penal que la Fiscalía les inició en calidad de reos ausentes, junto a Sigfrido Reyes y 11 personas más.
«Se les citaría por medio de sus defensores. Si vienen se les intima, se establecen las medidas pertinentes y si no vienen se procedería a ver como se les declara rebeldes, se seguiría el proceso y gira nueva orden de captura», advirtió el juez Arévalo Ortuño.
Pedro Cruz, abogado de Earle René Reyes Morales, dijo que al levantarse la orden de captura se evidencia las irregularidades en el proceso, pese a cuestionar a la Fiscalía por la acusación en contra de su defendido, no se comprometió ante el juez de que el hermano de Sigfrido Reyes, se presentará cuando sea citado para someterse al proceso.
«La decisión de presentarse o no es una decisión personal, nosotros cumpliremos transmitiendo la decisión judicial, yo veo que con esta decisión sin orden de captura se habilitan muy buenas posibilidades para que las personas puedan comparecer», sostuvo Cruz.
El juez Arévalo Ortuño, afirmó que todavía no se ha determinado la fecha que serán citados para ser notificados por el delito de lavado de dinero que el ministerio público le atribuye a los dos, ya que en el caso de Larrazábal Arévalo también es señalado de estafa agravada en perjuicio del Instituto de Previsión Social de la Fuerza Armada (IPSFA).
En esta causa penal la Fiscalía procesa al expresidente de la Asamblea Legislativa, Othon Sigfrido Reyes Morales y otras 13 personas que supuestamente integraron una red para lavar más de $6 millones.






