Las mini naves áreas no tripuladas donadas por Estados Unidos a la Fuerza Armada, serán herramientas tecnológicas para contrarrestar a los grupos de crimen organizado que intentan movilizar cargamentos de droga por territorios de El Salvador, así como para frenar el tráfico de personas o el ingreso de contrabando de mercaderías, que delincuentes buscan evadir los controles sanitarios y aduaneros.

Por su ubicación geográfica en la región centroamericana, El Salvador se vuelve atractivo para la migración irregular a cargo de grupos de trata de personas que lo utilizan como una de las principales rutas para llegar a Estados Unidos.

Con el donativo hecho por el Gobierno de los Estados Unidos a a la Fuerza Armada de El Salvador de las seis aeronaves no tripuladas valuadas en $4.5 millones, se reconoce el trabajo que a diario efectúan en las zonas fronterizas los equipos de la Fuerza de Tarea Sumpul, en el marco del Plan Control Territorial.

El donativo consiste en dos vehículos aéreos no tripulados, tipo Puma, y sus dos naves de respaldo; así como cuatro naves modelo Raven y sus respectivas aeronaves de respaldo; el paquete incluye un suministro de repuestos con cobertura para dos años y la capacitación del personal militar para el uso efectivo de las naves.

Los Raven son aviones miniatura manejados a control remoto, los cuales son utilizados por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y sus aliados en tareas de inteligencia de vigilancia y reconocimiento.

El lote de aeronaves fue entregado, ayer, en las instalaciones del Regimiento de Caballería de manos del embajador de los Estados Unidos, William Duncan, al ministro de Defensa, René Francis Merino Monroy.

«El Gobierno de los Estados Unidos está comprometido en seguir apoyando al Gobierno salvadoreño para mejorar sus capacidades en esta misión. Continuaremos trabajando en estrecha colaboración con nuestros socios salvadoreños», aseguró el diplomático estadounidense.

El ministro Merino Monroy afirmó que, con estos vehículos no tripulados, «Continuamos fortaleciendo la Fuerza de Tarea Sumpul para contrarrestar otras amenazas transnacionales que afectan, no solamente a nuestro país, sino a otros países».

El alto jefe castrense añadió también que «Con la incorporación de estos vehículos aéreos no tripulados a la Fuerza Armada de El Salvador mejoraremos la capacidad de respuesta que tenemos en los pasos fronterizos no habilitados (conocidos como puntos ciegos)».

Durante el evento también se entregaron certificados al primer grupo de operadores de las aeronaves, el cual está integrado por 11 soldados que fueron capacitados por el Gobierno de los Estados Unidos para manejar con efectividad los equipos.

El jefe castrense se mostró complacido con la entrega.  «Quiero agradecer al señor embajador de los Estados Unidos por las gestiones que ha realizado para continuar mejorando las relaciones entre ambas naciones y por apoyar a la Fuerza Armada de El Salvador (…) Seguimos mejorando las capacidades de las unidades militares para hacer frente a los desafíos con tecnologías de vanguardia».

EE.UU. ES UN SOCIO ESTRATÉGICO PARA COMBATIR EL CRIMEN

En diciembre de 2023, el gobierno estadounidense donó a El Salvador un avión modelo Cessna 208B EX Grand Caravan para realizar evacuaciones médicas y transportar de manera eficiente afectados por desastres naturales.

La nave es la primera de su tipo en el país y tiene un valor de $5.2 millones; fue asignada a tareas de reconocimiento en fronteras terrestres y marítimas para combatir la narcoactividad.

Ese mismo año, el gobierno norteamericano a través del Departamento de Estado y el FBI donó la instalación del sistema CODIS para utilizarlo en el Centro de Investigación Forense de la Policía.

Esta es una herramienta informática que fusiona la ciencia con la tecnología para permitirle a la Fiscalía General de la República, la PNC y al Instituto de Medicina Legal comparar perfiles genéticos para identificar criminales y personas desaparecidas.

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