San Pedro Nonualco nombró con el título «Noble Amigo de San Pedro Nonualco», a los ex voluntarios del Cuerpo de Paz de Estados Unidos a Aaron Redman, Chris Burman y Anthony Gasbarro, en reconocimiento a su apoyo a la educación de jóvenes de este distrito, en La Paz Centro, a través del programa Becas Nonualco.

El evento para hacer oficial la distinción se realizó esta tarde en el parque central de esta ciudad, y contó con la asistencia de Jaime Kuklinski, director del Cuerpo de Paz en El Salvador, becarios y exbecarios junto a sus familias.

Dos de ellos, Redman y Burman, estuvieron presentes en la entrega del título, mientras que Gasbarro no pudo venir al país debido a compromisos laborales, indicaron al momento de los reconocimientos.

Desde su creación, el programa ha beneficiado a jóvenes de San Pedro Nonualco, 75 estudiantes han completado sus estudios de bachillerato y 26 que se han graduado de la universidad, ampliando las oportunidades educativas, quienes en su mayoría ejercen o se desempeñan en diversas áreas de trabajo, destacaron.

Becas Nonualco inició en 2006, cuando Anthony Gasbarro gestionó apoyo económico para que una joven recién graduada de bachillerato pudiera estudiar en la Universidad de El Salvador. Cinco años después se convirtió en la primera becaria universitaria graduada del programa. Desde entonces, el proyecto ha continuado creciendo gracias al apoyo de los exvoluntarios y de donantes en Estados Unidos.

Ellos han mantenido una relación cercana con San Pedro Nonualco durante décadas, regresando en diversas ocasiones para visitar a los estudiantes, apoyar proyectos comunitarios y fortalecer el programa de becas.
La nominación para otorgarles «Nobles Amigos de San Pedro Nonualco» fue presentada ante el concejo municipal por el Comité Becas Nonualco con el respaldo de becarios actuales, exbecarios y organizaciones comunitarias locales.

«Este reconocimiento simboliza la profunda amistad que nace entre nuestros voluntarios y las comunidades salvadoreñas. Es un lazo que trasciende el tiempo y el servicio, porque quienes viven en San Pedro Nonualco encuentran una segunda familia. El cariño, la confianza y el aprendizaje compartido permanecen para siempre, y es justamente esa conexión humana la que inspira a nuestros exvoluntarios a seguir acompañando a la comunidad aun cuando regresan a casa», manifestó, Kuklinski, director de Cuerpo de Paz en el país.






