Representantes y miembros de la oposición política continuaron ayer atacando la ratificación de una reforma al artículo 248 de la Constitución de la República, realizada por la Asamblea Legislativa en la sesión plenaria anterior.
Carlos Araujo, exasesor y excandidato a diputado de San Salvador por el partido ARENA, afirmó que la enmienda a la Carta Magna abre las puertas al abuso de poder de las autoridades gubernamentales.
«La ratificación ilegal al artículo 248 de la Constitución es un golpe de muerte al control ciudadano sobre los abusos de poder y los límites a la continuidad en el poder Ejecutivo», consideró Araujo.
Su planteamiento fue en reacción a un comunicado que la ONG Cristosal publicó en la red social X, para expresar su descontento contra la ratificación de la reforma. En su escrito, la ONG planteó que con el cambio en el articulado constitucional «la ciudadanía queda vulnerable ante cualquier abuso de poder».
Además de Araujo y Cristosal, el analista y abogado Enrique Anaya manifestó ayer en la entrevista Frente a Frente que ahora «se ha dejado una puerta para modificar lo que quieran, inclusive las cláusulas pétreas, que, en los hechos, ya ha dejado de funcionar».
La ratificación de la reforma al inciso segundo del artículo 248 fue aprobada por Nuevas Ideas, PCN y PDC (57 votos), sin el apoyo de las dos bancadas opositoras, ARENA y VAMOS, que suman tres votos.
Al entrar en vigencia dicha reforma constitucional cualquier cambio a la Carta Magna puede ser aprobado con la mitad más uno de los diputados electos de una legislatura, es decir, con 31 legisladores, pues en la actualidad el pleno está conformado por 60 escaños.
Asimismo, para que la reforma «pueda decretarse» la ratificación podría realizarse por la siguiente legislatura, con dos tercios de los diputados, es decir, con 40 votos; o por la misma legislatura, pero con las tres cuartas partes de los diputados electos, es decir, con 45 legisladores.
Previo a la reducción de diputados (de 84 a 60) y de esta reforma, las enmiendas constitucionales no podían ser aprobadas por la misma legislatura, sino por la siguiente, y con 63 votos de los diputados, es decir, con mayoría calificada.
A las críticas contra la ratificación constitucional se sumó también la ONG Acción Ciudadana, que la señaló de provocar «inseguridad jurídica y concentración de poder».
«Sin seguridad jurídica no existe garantía para el adecuado goce y ejercicio de los derechos fundamentales, ya que impide establecer una limitación a la arbitrariedad y excesos del poder público», valoró la ONG en un comunicado que publicó en X.
Tanto el FMLN, así como ARENA también han mostrado su rechazo a la ratificación de la reforma del artículo 248, que fue el primer paso para eliminar la deuda política.
DePaís
Oposición afirma que reforma provoca inseguridad jurídica
La modificación constitucional el primer paso para eliminar la deuda política, que es dinero público entregado a los partidos políticos para que hagan campaña electoral.






