En siete años de la gestión del presidente Nayib Bukele, que data desde el 1 de junio de 2019, las autoridades han registrado 1,229 días con cero crímenes.
De esas jornadas, 1,115 han ocurrido en el marco del régimen de excepción que fue instaurado en El Salvador desde el 27 de marzo de 2022. Esta medida especial ha sido prorrogada por la Asamblea Legislativa en 51 ocasiones a solicitud del Ministerio de Seguridad y Justicia, la última comenzó el 31 de marzo y finalizará el 29 de junio.
El régimen de excepción ha permitido a las fuerzas de seguridad capturar a 92,000 pandilleros y colaboradores por el delito de agrupaciones ilícitas, miles ya fueron condenados por su pertenencia a esas estructuras terroristas.
A los capturados, la Fiscalía General de la República también los ha acusado por otros delitos de crimen organizado como homicidio, extorsión, lavado de dinero, tráfico ilícito de drogas y otros ilícitos.
El ministerio público comenzó a remitirlos a diversos tribunales en cientos de expedientes presentados ante los jueces, pero una reforma a la Ley contra el Crimen Organizado habilitó a la Fiscalía procesarlos como estructura asignando expedientes únicos y enjuiciarlos en audiencias abiertas hasta por un plazo de dos años.
De acuerdo con las estadísticas de Seguridad, solo en el 2025 fueron 6,584 los capturados por las fuerzas de seguridad.
El Salvador culminó el año pasado con una tasa de 1.3 homicidios por cada 100,000 habitantes y con una tasa del 100% de efectividad en la resolución de los crímenes.
Según el balance anual que el gabinete de Seguridad reportó, el año pasado cerró con 82 homicidios, un promedio diario de 0.2; además, el 2025 tuvo una reducción del 51.50% de delitos en comparación al 2024. Los resultados obtenidos en los últimos siete años, es producto de la estrategia de seguridad implementada por el Gobierno del presidente Nayib Bukele.






