Durante los 30 años de gobiernos bajo las banderas de los partidos ARENA y FMLN, en El Salvador solo hubo dos días con cero homicidios.
En la historia de violencia en el país se han registrado dos períodos críticos en cuanto a las tasas de homicidios.
En 1995 fueron 7,977 personas asesinadas, alcanzándose una tasa de 141.72 homicidios por cada 100,000 habitantes. El otro año con elevada ola de violencia fue 2015, cuando hubo 6,656 crímenes, cifra que llevó a registrar una tasa de 105 homicidios por cada 100,000 habitantes, ubicando a El Salvador con la mayor tasa de homicidios del mundo.
Las elevadas cifras se mantuvieron en años posteriores: 2016 finalizó con 5,728 homicidios, mientras que 2017 con 3,962 y 2018 cerró con 3,346 crímenes contra la vida.
En los gobiernos del partido ARENA, con Francisco Flores y Elías Antonio Saca, 30,398 salvadoreños fueron ultimados, mientras que en la gestión del FMLN se registraron 40,914 homicidios, de los que 23,020 se perpetraron en el segundo período del partido izquierdista, con la presidencia de Salvador Sánchez Cerén.
En tanto el Gobierno del presidente Nayib Bukele ha logrado cifras récord en materia de seguridad para los salvadoreños; se han asestado grandes golpes a las estructuras de pandillas, que eran las responsables del cometimiento de delitos graves, como homicidio y extorsión.
Con la estrategia de seguridad pública de la administración Bukele, que incluye el Plan Control Territorial el cual fue dinamizado con el régimen de excepción vigente desde el 27 de marzo de 2022, El Salvador ha recobrado la confianza internacional y la gente vive con tranquilidad. Cientos de personas, que habían sido expulsadas por las pandillas, están regresando a sus lugares de residencia.






