El ser humano es una caja de sorpresas porque no sabes cómo una persona está programada mentalmente con su meta programa de toma de decisiones, creencias y valores. Las empresas, los negocios, las sociedades están invadidas de ellos. Esa es la razón por la cual todos estos entes son una sorpresa constante donde te das cuenta de que un día tienen una respuesta y, sorpresivamente, al día siguiente cambian sus acciones.
Entre esas sorpresas la primera que generalmente ven las personas es la negativa, ni siquiera una duda o posibilidad, pero el no es una técnica de negociación tan desgastada que todavía muchas personas y empresas utilizan. No obstante, lo que no saben es que ese no tiene un poder y este como cualquier otro puede ser usado en su contra. Lo que debemos conocer como negociadores y emprendedores es que si obtienes como primera respuesta un no, lo que generalmente te dice la persona es «quiero escuchar más», puesto que el no generalmente se da por tres cosas: 1- desconocimiento, 2- falta de motivación y 3- miedo.
Ahora has notado que en al menos 160 palabras hemos mencionado cinco veces «no», es porque estamos explicando este tema, pero si cierras los ojos este se visualiza en tu inconsciente y en pocas palabras nuestras respuestas automáticas están asociadas a él.
Entonces, ¿qué debemos hacer si presuponemos que la primera respuesta ante cualquier complejidad de nuestra vida sea el no?, pues arriesgarlo todo. ¿De qué forma?
Debes ser estratégico porque eso ayuda a que la parte creativa del cerebro trabaje mejor y tenga opciones para redondear las posibles negativas de un no, serán al menos tres opciones contra una.
Puede ser que te quedes con el no por respuesta, pero debes entender algo, las circunstancias cambian constantemente en la vida de todos y las decisiones de igual forma. Entonces, si tú arriesgaste todo y dejas esas opciones en la mente inconsciente de una negociación o de una persona, estas estarán en su memoria temporal y te tendrá en su mente, y cuando sus circunstancias cambien, entonces también cambiará la tuya al iniciar una nueva negociación.
Ya lo hablamos en términos de negociaciones, pero ¿qué pasa ahora cuando todo en tu vida es un no rotundo? Cuando eres tú el que se limita repitiéndose constantemente una y otra vez. Recuerda que es por tres factores: 1- miedo, 2- falta de motivación, 3- desconocimiento. Aquí se invierten los factores ya que involucras emociones.
Debes comenzar a negociar contigo mismo y razonar para evitar que las emociones tomen el control de tus respuestas, porque al final qué más da si ya dijiste no, debes probarte a ti mismo la otra cara de la moneda donde no es que sea sí, es más bien que hagas lo contrario a la limitante en tu respuesta interna al no. Si ya tocaste fondo, lo único que queda es subir y debes hacerlo con estrategia, paciencia y perseverancia.
Recuerda, busca un profesional adecuado para poderte apoyar en tus propias superaciones, ya sean empresariales o personales, así como en nuestro centro de formación apoyamos y damos el soporte necesario a todos para el crecimiento.






