El Salvador acaba de terminar una Semana Santa sin precedentes. Uno de los feriados turísticos más importantes del país acaba de romper el récord de visitantes extranjeros: 195,000 personas ingresaron al país entre el sábado 28 de marzo y el sábado 4 de abril para disfrutar de todos los atractivos turísticos.

Esto es un aumento del 50 % respecto al mismo período del año pasado, cuan do se reportaron 130,000.

Los sitios públicos, como las playas y el Centro Histórico de San Salvador, tu vieron un registro de 1.8 millones de visitantes, frente a 1.4 millones para el mismo período de 2025. El auge turístico de El Salvador no se explica únicamente por el excelente plan para promover al país en el exterior, sino que tiene en la base un hecho fundamental: somos el país más seguro del hemisferio occidental.

El que ha venido una vez a El Salvador sabe que puede andar por sus calles, playas, montañas, cafetales, sitios coloniales, visitar cualquier rincón, turístico o no, y gozará de completa seguridad.

La exitosa desarticulación de las pandillas y el encarcelamiento de más de 90,000 integrantes y colaboradores de estas estructuras criminales ha hecho que todo el territorio nacional sea un lugar seguro.

Gracias a los éxitos del Plan Control Territorial y del régimen de excepción los ciudadanos honrados y los visitantes que llegan al país pueden movilizarse con total tranquilidad y paz.

El firme compromiso del Gobierno del presidente Nayib Bukele con sus ciudadanos garantiza que todos podemos movilizarnos de la manera más segura sabiendo que los criminales que durante décadas asolaron al país bajo la ominosa complicidad de los gobiernos de ARENA y del FMLN se encuentran en prisión y muchos de ellos no saldrán de ahí por el resto de su vida por todo el daño que causaron y las vidas que segaron, ya que al fin se hace justicia y se protege los derechos humanos de las mayorías.

Un puñado de activistas se sigue preocupando por defender a los criminales sabiendo que eso únicamente les trae rechazo popular; sin embargo, son libres de hacerlo y de expresarse como decidan porque tienen el derecho y el Gobierno cumple con ello.

El pueblo salvadoreño disfrutó el feriado con absoluta tranquilidad y los creyentes vivieron momentos de reflexión en los actos multitudinarios que se celebraron en todo lo largo y ancho del país en completa seguridad y libertad. Este es el nuevo El Salvador que se está construyendo.