La Ley Nacer con Cariño para un Parto Respetado y un Cuidado Cariñoso y Sensible para el Recién Nacido cumplió un año este lunes, permitiendo logros significativos en la atención de la salud materno-infantil, como la garantía de un cuidado respetado, educación prenatal, cuidado cariñoso y sensible para el recién nacido, lo que ha dignificado y modernizado los servicios de salud para las mamás, los bebés y las familias.

Gracias a esta transformación —impulsada y dirigida por la primera dama Gabriela de Bukele—ha habido una sensible reducción de muertes maternas y neonatales. La nueva ley ha promovido la formación del personal del Sistema Nacional Integrado de Salud (Ministerio de Salud, Instituto Salvadoreño del Seguro Social, Fosalud, Bienestar Magisterial y Comando de Sanidad Militar), el cual, en coordinación con el despacho de la primera dama, ha implementado una serie de cambios positivos.

En un año, más de 69,000 bebés han nacido bajo la ley Nacer con Cariño. La tasa de mortalidad materna se redujo de 62.8 muertes por cada 100,000 nacidos vivos —como estaba en 2021— a 34.5 muertes por 100,000 nacidos vivos apenas un año después, en tanto que la tasa de mortalidad infantil bajó de 9.3 % en 2021 a

8.08 % en 2022. Las cesáreas también se redujeron, pasando del 22.3 % que había en 2021 a 21.6 % en 2022.

Con la ley, además, iniciaron los tamizajes auditivos (que fueron 3,044 en 2021 y 8,313 en 2022), tamizajes cardíacos (31,166) y tamizajes metabólicos para detectar cinco enfermedades (25,462 en 2021 y 57,475 en 2022).

La ley supuso, además, la intervención, la remodelación y el equipamiento del 100 % de las maternidades en todos los hospitales de la red pública, además de la inauguración de tres nuevos centros de recolección de leche materna, con lo que se ha beneficiado a 1,619 recién nacidos.

El impacto de la ley Nacer con Cariño ha sido expuesto internacionalmente por la primera dama Gabriela de Bukele. En la Universidad de Pavía, en Italia, dio a conocer el modelo de atención que pone al centro a madre e hijo.

El país ha sido puesto como ejemplo no solo por impulsar una ley que reconoce los derechos de la mamá y del bebé que está por nacer y del recién nacido, sino también por la eficiencia y la rapidez con la que el sistema nacional integrado de salud trabajó de forma coordinada, algo nunca visto.