Hoy comienzan las clases en el sector público, desde segundo grado hasta bachillerato, en tanto que la primera infancia lo hará el próximo lunes. Con mucha alegría, los niños estrenarán instalaciones construidas totalmente por el Gobierno del presidente Nayib Bukele y otros gozarán de las remodelaciones. Otros más ya vivieron la experiencia y unos lo verán dentro de poco a medida que avancen las obras o comiencen los nuevos proyectos.

Con las herramientas tecnológicas que entregó el Gobierno, los alumnos podrán continuar su proceso formativo acorde con la nueva realidad y la coyuntura global. Las políticas educativas exitosas de Mi Nueva Escuela (que incluyen nuevos materiales educativos, libros, capacitaciones para maestros y la incorporación de herramientas tecnológicas) han sido adoptadas también por las instituciones privadas.

Los padres de familia deben apoyar a sus hijos en los esfuerzos que hacen en la escuela para complementar su proceso formativo. Las inversiones estatales y la metodología pedagógica encuentran un enorme sustento cuando los niños cuentan con apoyo en el hogar. Desde «Diario El Salvador» también haremos nuestro aporte con la publicación cada domingo de materiales de refuerzo avalados por el Ministerio de Educación para alumnos de parvularia y primer ciclo.

Buena parte del nuevo dinamismo educativo está íntimamente relacionado con la conquista de la paz lograda por el Gobierno del presidente Bukele. Antes de la desarticulación de las pandillas, cada día en la escuela había incertidumbre. Las maras dominaban los barrios, los caminos hacia los centros educativos, el ingreso en estos, incluso el ambiente en las escuelas.

Sobran los testimonios de maestros que recuerdan el horror de niños pequeños que amenazaban a sus compañeros con que su papá, hermano o tío pandillero los iba a matar si los miraban mal o los molestaban; o que aparecieran hombres tatuados en las aulas para revisar las mochilas y pertenencias de los niños porque al hijo, sobrino o hermano se le había perdido un teléfono y debían encontrarlo.

Todo eso es cosa del pasado. Las extorsiones que pagaban profesores o la gente que vendía en los alrededores de las escuelas ya no existen. Y se puede caminar en paz y tranquilidad. Dentro de las escuelas solo reina el deseo de aprender y la vocación de las maestras que han dedicado su vida a enseñar.

El Gobierno del presidente Bukele le ha dado una enorme importancia a la educación y, para ello, ha sido clave mejorar la seguridad.