He tenido la fortuna de visitar Latinoamérica con frecuencia en los últimos años, y cada vez que lo hago he regresado con la energía de su vibrante y dinámica cultura, así como con la energía emprendedora y el optimismo que he encontrado. Sin embargo, mi experiencia práctica siempre ha contrastado notoriamente con la cruda realidad de los datos económicos. Hoy en día existen menos de 50 empresas unicornio surgidas en Latinoamérica, una región que abarca 20 países y 600 millones de personas, mientras que Estados Unidos, con tan solo el 40 % de la población de Latinoamérica, cuenta con más de 1,200 startups de este tipo.

Esta disparidad nos llevó a realizar un estudio detallado de ocho países latinoamericanos para comprender mejor qué frena el crecimiento de la región y qué se puede hacer para impulsarlo. En particular, exploramos el papel que la tokenización podría desempeñar para liberar capital y aumentar la participación de la región en los mercados globales. Nuestro análisis identificó un fenómeno de «latencia de liquidez» en la región, que se refiere a los obstáculos y las ineficiencias en los mercados de capital tradicionales de Latinoamérica que han ralentizado el flujo de capital y obstaculizado la inversión.

Entre las principales barreras que identificamos se encuentra la banca concentrada, donde solo cinco bancos controlaban el 70 % de las cuentas bancarias antes del surgimiento de las fintech, lo que contribuía a comisiones bancarias exorbitantes de alrededor del 17 %. También identificamos importantes obstáculos burocráticos y regulatorios, una profundidad limitada del mercado de capitales con una grave falta de financiación para emprendimientos y altos costos de puesta en marcha, con comisiones promedio del 7 % para recaudar entre $30 y $50 millones, a menudo superiores debido a los servicios de asesoría en dólares. Además, el ecosistema inversor está subdesarrollado: menos del 2 % de la población participa activamente en el mercado de valores y el 68 % de los latinoamericanos carece de educación financiera formal. Tradicionalmente, los mercados en Latinoamérica han sido excluyen tes, con barreras económicas, sociales, de acceso y regulatorias que inhiben la participación de comunidades diversas.

Afortunadamente, estamos empezando a ver un cambio notable con el auge de la tokenización que, en mi opinión, puede impulsar el potencial de crecimiento de Latinoamérica. Por ejemplo, El Salvador ha consolidado su liderazgo en el ecosistema de criptomonedas gracias a la Ley Bitcóin, que desde 2021 le otorgó al bitcóin la categoría de moneda de curso legal y reafirmó el compromiso del Estado salvadoreño por mantener su estrategia de acumular reservas y utilizarlas en transacciones gubernamentales. Asimismo, con la Ley de Emisión de Activos Digitales, aprobada en 2023, se estableció un sólido marco legal para la tokenización de activos, incluyendo bienes raíces, deuda y capital. Esto ha servido de ejemplo para otros mercados de la región, que han considerado a El Salvador un referente.

Este ecosistema favorable permite a las empresas captar capital de forma eficiente mediante la emisión de tokens, transforman do la forma en que se financian los proyectos. En consecuencia, plataformas como Bitfinex Securities han establecido operaciones en el país. Esto también ha contribuido a avances clave en la inclusión financiera, como el acceso de los ciudadanos a bonos del Tesoro estadounidense tokenizados que pueden generar intereses.

La tokenización proporciona a los emisores un acceso rentable a la liquidez global. Ofrece a los inversores mayor flexibilidad y libertad de uso, con liquidación en tiempo real, operaciones 24/7/365 y la posibilidad de autocustodiar activos digitales. Esto significa que no existen barreras de entrada para ambas partes. Al reducir los costos de emisión hasta en un 50 %, a tan solo un 2-4 % del ca pital recaudado, acortar los plazos de cotización a 60-90 días y permitir la propiedad fraccionada, los valores basados en blockchain pueden hacer que la inversión sea mucho más inclusiva y eficiente.

Si bien aún es pronto, no exagero al decir que este cambio financiero representa la primera oportunidad real en generaciones para repensar las finanzas, reducir costos, acelerar el acceso y crear una conexión más directa entre emisores e inversores. La tokenización es una solución práctica y disponible que re duce las barreras de entrada para los creado res de empresas e inversores y extiende los beneficios del mercado a todos los sectores de la sociedad, lo que es particularmente relevante y urgente para Latinoamérica.