Hace seis años, El Salvador encontró el punto de in flexión que le está permitiendo transitar en camino seguro, en un mundo de avances tecnológicos interesantes y donde los desafíos son cada vez mayores.
Los cambios en favor de la sociedad son indiscutibles, luego de sufrir décadas de destrucción, entre la guerra civil de la derecha y la izquierda, sus seis gobiernos y el control territorial de las maras y pandillas. Más de 300,000 vidas se perdieron en la locura asesina del bipartidismo comandada por el poder fáctico.
No ha sido nada fácil y, obviamente, todos quisiéramos que en seis años se resolvieran los problemas que generaron políticos de las viejas guardias del PDC y PCN, y areneros y efemelenistas.
Las paupérrimas condiciones de los centros escolares y de los hospitales, así como el rezago en todo lo social, son apenas unas muestras de la herencia de esa época de oscuridad y sangre. ¿En qué fue convertida la capital salvadoreña?, ¿quién transitaba con tranquilidad en el centro de San Salvador o en cualquier esquina del país?
Nuestra nación fue convertida en la finca de los poderosos. Casa Presidencial era su oficina privada, donde colocaron siempre a su gerente. Los magistrados de todas las salas de la Corte Suprema de Justicia, jueces, así como los del Tribunal Supremo Electoral, presidentes de la Corte de Cuentas y fiscales fueron sus empleados.
¿Recuerdan al empresario al que le «perdonaron» más de $5 millones? Bonito calificativo de «juez duro» para el benefactor de la justicia.
¿Cuánto valía la sociedad para es tos señores? Veamos.
La seguridad de los salvadoreños valía nada. La educación y salud de los ciudadanos valían nada. ¿Crecimiento económico? ¡Claro!, pero para sus em presas, sus familias y amigos. Hasta las gotas del «rebalse económico» recogieron. La droguería del primer presidente arenero es una muestra de cómo inició la fábrica de corrupción de ARENA. Hoy, en su autoexilio, se burla de los salvadoreños. Cobarde.
¿De cuánto fue el negocio para los areneros por la venta de acciones de ENEL a los italianos? Sinvergüenzas, eran capaces de vender hasta sus progenitoras.
Pero el FMLN, en lugar de combatir las prácticas corruptas, las abrazó. De Funes, ni hablar. ¿De cuánto fue el negocio para los «frentudos» para quitarle las acciones de ENEL a los italianos? He cho histórico le llamaron. El retorno de millones fue bastante jugoso para uno de los grupos de poder que rodeaban al profe. Creo que ahí también se quedó dormido en la silla, pensando en que el agua se mide en kilovatios.
¿Era esa la idea de Roberto d’Aubuisson y de Schafik Hándal cuando lideraron los inicios de ARENA y FMLN? Una pregunta que los izquierdosos y derechistas de esos partidos deberían responderse, pero luego de reflexionar, si aún pueden.
Por cierto, en esta etapa oscura es donde se perdió mucho del periodismo. Me refiero al verdadero periodismo. Pero, los «peseteros» con pluma y micrófono no perdieron el tiempo. Supieron meter mano al sistema bipartidista. La «garduña» estaba en todos lados o, mejor dicho, en todas las instituciones. Casa Presidencial de tricolores y rojos y la CSJ eran famosas por ser tan bondadosas con los «periodistas». Fue la mejor época de la venta de sobres manila.
Bueno, hay que ser sinceros. Crearon medios digitales para venderse como escuderos del periodismo, como defensores de la «pluma independiente», como «dueños de la verdad», y encontraron bobos internacionales para conseguir financiamiento. ¿Soros, eres tú? Otros aprendieron a comer de las mafias internacionales, siguiendo los pasos de sus padres que recibían «lechita» de permisos. Amantes de la falsedad es lo que son. Saben que los conozco, «palabreros con pluma».
Gracias a Dios y a la valentía del pueblo salvadoreño, como lo he dicho en columnas anteriores, esa etapa de crueldad se terminó. El 2019 nos dejó el mejor sistema de seguridad de la nación, el Plan Control Territorial con sus diferentes etapas. El 2022 nos dejó el régimen de excepción con el que se brindó el tiempo necesario a los fiscales para sus requerimientos y que los criminales pandilleros y mareros fueran sometidos a la justicia.
La sociedad salvadoreña, la honrada y trabajadora, ganó la verdadera libertad. Por eso sigue y seguirá respaldando las acciones de su presidente. Por cierto, Nayib confirmó que el 95 % de estos terroristas ya ha sido capturado. Algunos del 5 % huyeron y otros buscan asilo.
El 2024 confirmó la voluntad de los salvadoreños. Aplastante triunfo de Nayib en las elecciones de febrero, para su segundo mandato. La diáspora se volcó a favor del presidente. ¿Cómo quedaron los panfletos del centro y Santa Elena y los medios digitales de los «independientes» y oenegés con tantos reportajes con datos falsos? No aprendieron, ¿verdad? La bilis de estos mismos está explotada. Bueno…
El 2025 fue otro año de decisiones gubernamentales con excelentes resultados. El Salvador ha ingresado a la era de la inteligencia artificial. Los alumnos y doctores ahora pueden hacer uso de sus herramientas.
Certifícate, la nueva herramienta digital del Gobierno, permite que todos los salvadoreños tengamos opción de la formación en diferentes áreas, de forma gratuita. Hay muchos diplomados que permitirán tener más oportunidades laborales.
DoctorSV facilita que todos los salvadoreños tengamos la salud en nuestras manos, de ser atendidos por médicos certificados en atención de primer nivel, de forma gratuita, en cualquier parte del país, por medio de la aplicación en dispositivos móviles.
El Salvador ahora cuenta con un trato preferencial en aranceles con Estados Unidos, lo que brinda a los empresarios exportadores mejores oportunidades con sus productos en ese mercado de abundancia. Eso desencadena más producción y más empleos.
La economía sigue en alza y la recaudación fiscal mucho mejor que años anteriores. El turismo, ¡boom!, la construcción, ¡boom!
Las relaciones con Estados Unidos pasan por su mejor momen to. Atrás quedaron las banderas quemadas por el FMLN.
Y apenas he mencionado algunas cosas de todo lo que estos años nos han dejado en beneficio de nuestras vidas.
Bienvenido, 2026, vamos por todas.






