El Acuerdo de Reforma Constitucional del 31 de julio de 2025, aprobado por 57 diputados, propone, en esencia, extender el mandato presidencial a seis años, con posibilidad de reelección sin restricciones. Asimismo, establece que el actual período presidencial concluiría anticipadamente en 2027, con el fin de sincronizar las elecciones presidenciales, legislativas y municipales. También se plantea que el presidente y vicepresidente sean electos en una sola vuelta, con base en el mayor número de votos obtenidos.

La solicitud de reformar los artículos 75, 80 (inc. 2.° y 3.°), 152 y 154 de la Constitución de la República, presentada por diputados de Nuevas Ideas, constituye un acto jurídico. No obstante, el acto de reformar la Constitución es, por naturaleza, eminentemente político; en consecuencia, el acto político está por encima del acto jurídico. Así, cuando una Asamblea Constituyente promulga la Constitución de un Estado se produce un fenómeno político con múltiples matices y esquemas de poder que cambian: la Constitución se vuelve un instrumento al servicio del poder político.

Como ya se ha planteado, las reformas constitucionales son, ante todo, actos políticos. ¿Por qué? Porque implica decisiones fundamentales sobre la organización, estructura y ejercicio del poder. No se trata de simples ajustes normativos, sino de transformaciones profundas que modifican las reglas del juego… y el juego mismo. Por tanto, los riesgos desde una perspectiva política son significativos: las reformas producen efectos positivos en la dinámica del poder, que inciden de manera determinante en las estrategias y tácticas para gestionar, tramitar y lograr los objetivos estratégicos de la expresión nacional.

Tras una insólita jugada en el tablero de ajedrez, al igual que en la política, quien mueve los intereses es el maestro del doblez. Es quien dicta la figura de las reformas del sistema po[1] lítico, con el fin de supervisar cómo el poder se perpetúa así mismo y produce más poder. De esta manera, el poder real presiona, condiciona y pacta para preservar su «estatus quo». Y es precisamente del maestro del doblez, de su pensamiento político, de donde emanan las lecciones que trascienden al poder mismo.

Es así como el maestro del doblez explica el funcionamiento y la dinámica del poder, y cómo el poder político construye y controla las ideas subyacentes del poder mismo, impregnadas de experiencia y conocimiento, que contienen los argumentos conectados al ejercicio del poder. De tal manera, que las reformas del 31 de julio de 2025 nacen de las entrañas de la política nacional, dentro del proceso de transformación nacional y constituye una condición propia del sistema político.

Se ha cuestionado el procedimiento seguido para impulsar las reformas constitucionales. La Constitución no establece ni de forma expresa ni tácita la obligación de someter dichas reformas a consulta popular, ya que no contempla las instituciones del plebiscito y referéndum.

Cada contexto histórico tiene su propio significado, su aplicación y sentido de las cosas. La clave está en descifrar las causas de las conexiones que se dan en el surgimiento de ideas y pensamiento político, para saber plantear y presentar un tema tan delicado como es la reforma al sistema político de la República de El Salvador, para fortalecer la estructura política y que funcione de manera eficaz y eficiente.

Por otro lado, esta reforma es parte de la transformación nacional impulsada por el presidente Nayib Bukele desde 2019, la que se consolida con su reelección en 2024; dicho proyecto político cuenta con una estrategia definida para lograr el desarrollo económico y social del país, con la cual es evidente la hermenéutica del gobernante, al interpretar las demandas y necesidades de la población.

El poder necesita justificarse, explicar su presencia y necesidad, y sustentarse más allá de la legalidad, buscarle otro tipo de razones, ya sea apelando a grandes principios nacionales, que buscan la trasformación nacional. Toda la trama del poder se desarrolla en diferentes escenarios, pero con finalidades diferentes. Del poder todos hablan, pero es para pocos.