Por medio de la Oficina de Operaciones de Campo (OFO, por sus siglas en inglés) de San Ysidro, California, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por su siglas en inglés) arresta cada día entre ocho a 10 personas por presentar documentos falsificados para llegar a suelo estadounidense por los puertos de entrada peatonal.
La OFO se encarga de realizar las inspecciones de personas, vehículos y mercancías para garantizar la fluidez del comercio y que los viajes cumplan las leyes estadounidenses. De esta manera previenen las amenazas, el contrabando de narcóticos y la migración irregular.
Personas de todas partes del mundo intentan burlar la seguridad de los oficiales, mostrando documentos modificados o siendo legítimos, pero haciéndose pasar por otra persona que no corresponde a la identidad entregada.
Las detenciones ocurren en dos entradas peatonales habilitadas en San Ysidro, donde transitan en promedio, 24,000 personas cada 24 horas.
Los oficiales también encuentran narcóticos y compartieron que las personas insertan las drogas en sus artículos personales o en su cuerpo de manera vaginal y anal para evadir la inspecciones; sin embargo, las herramientas tecnológicas como rayos x, el despliegue de las unidades caninas y la preparación del equipo humano, detecta cualquier irregularidad.

Estos hallazgos son posibles por las verificaciones en cada entrada. Si falta algún documento, detectan alguna violación migratoria o fraude, tienen orden de arresto por homicidio, malversación de fondos, agresión sexual, hurto y trata de personas; o se encuentran productos comerciales de contrabando, los oficiales trasladan a estas personas a una segunda revisión.
Proceden a la supervisión más exhaustiva en sus sistemas y si existe alguna situación que no esté en orden con las leyes, las personas se quedan bajo custodia de inmediato, las arrestan, les leen sus derechos y se abre una investigación para el caso. Por el contrario, si no encuentran nada, las personas quedan en libertad.
44,000 VEHÍCULOS CADA DIA
El mismo protocolo se emplea en las 34 estaciones en el puerto de entrada vehicular, donde se movilizan aproximadamente 44,000 vehículos por día.
La OFO detalló que en estas casetas se encuentran dos oficiales que están en constante rotación para verificar cada ingreso. Además, son entre seis a ocho caninos K-9 de la CBP los que se desplazan por los puertos de entrada para localizar droga y otras sustancias ilegales.
Si el conductor es enviado a una segunda inspección es movilizado a otro sector. En ese momento los oficiales les piden que enciendan las luces intermitentes, les retienen sus documentos y pasan por la máquinas de rayos X para ser escaneados por completo.
Los oficiales llevan a cabo otra inspección física para concluir si queda detenido el conductor o lo deja continuar su camino.
Si el conductor busca fugarse mientras se traslada para la segunda revisión, la OFO ya cuenta con un plan para interceptar el vehículo. Y si todavía así logra huir, los oficiales se encuentran en puntos estratégicos para la persecución y captura.
Las violaciones que cometen en los vehículos son el contrabando de fentanilo, cocaína y metanfetamina.
Las autoridades explicaron que es muy común que los automóviles tengan espacios secretos para transportar la droga o movilizar a migrantes. La mayoría de personas viajan en los baúles, en los tableros modificados o en otras partes de la carrocería.
De las 68,000 personas que transitan tanto en el puerto de entrada peatonal y vehicular, el 3 % pasan a segunda revisión, siendo más de 2,000 casos diarios. Esto no indica que cometan ilegalidad, pues en la segunda revisión se determina si quedan bajo arresto o no.





