Bolsonaro fue trasladado de urgencia el 13 de marzo desde la cárcel de Papuda en Brasilia, donde está preso por golpismo, a un hospital con un cuadro de fiebre alta, baja saturación de oxígeno, sudoración y escalofríos.

Los médicos le diagnosticaron una neumonía bacteriana bilateral e ingresaron en terapia intensiva.

Su esposa Michelle Bolsonaro publicó el lunes en redes que el líder de extrema derecha, de 70 años, había pasado a una «unidad semi-intensiva».

El hospital DF Star difundió este martes un boletín médico que detalla que fue transferido a «una nueva sala en terapia intensiva, más adecuada para el cuadro clínico actual».

Bolsonaro ha sufrido recurrentes problemas de salud derivados de una puñalada en el abdomen que recibió durante un acto de campaña en 2018.

El exmandatario cumple desde septiembre una condena de 27 años de prisión por un intento de golpe de Estado en 2022, tras perder las elecciones contra el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Su defensa insistió este martes con un nuevo pedido de prisión domiciliaria «humanitaria», negado por la corte suprema en ocasiones previas.

El juez a cargo del caso, Alexandre de Moraes, autorizó este martes a sus abogados a visitarlo en el hospital.

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