Los recursos para combatir al crimen organizado en Costa Rica siguen siendo insuficientes a criterio del director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Randall Zúñiga, especialmente cuando el país ya registra un récord de 853 homicidios a pocos días de que culmine el 2023. 

El funcionario llamó al Ministerio de Hacienda a no efectuar un recorte de presupuesto ante el escenario de violencia que vive el país. «En el 2019 no pagábamos Impuesto al Valor Agregado y no estábamos incluidos en regla fiscal, pero en ese momento no teníamos 900 homicidios», indicó Zúñiga. 

Este año cerrará como uno de los más mortíferos, ya que las estadísticas de OIJ señalan que en 2022 hubo 661 crímenes, en 2021 la cifra fue de 584, en 2020 en pandemia por la COVID-19 registraron 570 asesinatos y el 2019 finalizó con 564 homicidios. 

En lo que va de enero hasta ayer, el principal motivo del delito es el ajuste de cuentas, como consecuencia han muerto 587 personas. Por riña o discusión fallecieron 99 personas. El Gobierno de Rodrigo Chaves lanzó a mediados del año estrategias de seguridad sin tener éxito.

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