La expresidenta de Argentina, Cristina de Kirchner, una de las principales figuras de la izquierda en América Latina, hizo un llamado al Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela para que se hagan públicas las actas electorales y se permita una total transparencia en el proceso de elección del presidente de la nación venezolana.
Kirchner enfatizó que la transparencia en el proceso debe hacerse por el pueblo venezolano, pero también por el legado de Hugo Chávez, fallecido exmandatario venezolano. La expresidenta de Argentina, a su vez, remarcó que el mostrar las actas permitirá que todas las partes involucradas puedan supervisar de cerca el conteo de votos.
«Pido, pero no solamente por el pueblo venezolano, por la oposición, por la democracia, por el propio legado de Hugo Chávez, que publiquen las actas. Es lo que tenemos que pedir, que se publiquen», comentó de Kirchner durante un evento celebrado en México.
La exmandataria argentina señaló que comparte el comunicado firmado en conjunto con los presidentes Andrés Manuel López Obrador (México), Lula da Silva (Brasil) y Gustavo Petro (Colombia), pero enfatizó que debe existir transparencia en el proceso, por lo que se vuelve pertinente la publicación de las actas electorales.
De Kirchner también se refirió al estado de clandestinidad de María Corina Machado, líder de la oposición en Venezuela, pidiendo que se garantice su bienestar y señalando que no se puede permitir que el proceso electoral venezolano se empañe con acciones negativas.
Las declaraciones de Kirchner llegan luego de que el pasado domingo se celebraran las elecciones presidenciales en Venezuela, las cuales han tenido graves señalamientos de irregularidades y en las que se confirmó un tercer mandato de Nicolás Maduro.
Sin embargo, la oposición, liderada por Machado pero con Edmundo González como candidato, aseguraba que habían obtenido la victoria y que tenían acceso a las actas que lo aseguraban. Desde ese momento ha iniciado una escalada de manifestaciones en Venezuela contra los resultados brindados por el CNE y se ha exigido la intervención de observadores internacionales.





