El gobierno israelí aprobó ayer la primera fase del acuerdo de alto el fuego en Gaza y la liberación de los rehenes, con vistas a poner fin a dos años de una guerra con el movimiento islamista Hamás que ha devastado el territorio palestino.
Este acuerdo, alcanzado en Egipto, fue labrado a partir de un plan de 20 puntos planteado por el presidente estadounidense, Donald Trump, y prevé un canje de los cautivos en poder de Hamás a cambio de cerca de 2,000 palestinos en cárceles de Israel.
«El gobierno acaba de aprobar el marco para la liberación de todos los rehenes, tanto los vivos como los muertos», aseguró la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en un comunicado. Dos fuentes familiarizadas con el tema dijeron que esto significa que el alto al fuego debería haber iniciado de inmediato, pero no estaba claro si Netanyahu dio la orden a las fuerzas militares.
El 7 de octubre de 2023, en un hecho que desencadenó la guerra, Hamás secuestró a 251 personas en Israel y las trasladó a Gaza. Al menos 47 siguen retenidas allí, incluidas 25 que han fallecido, según el ejército.
La liberación de esos cautivos «debería poner fin a la guerra», aseguró más temprano el canciller israelí, Gideon Saar, mientras el negociador jefe de Hamás, Khalil al Hayya, dijo que obtuvo «garantías de los mediadores hermanos y de la administración de Estados Unidos confirmando que la guerra llegó a su final».
«Lo que ocurrió hoy es un momento histórico», consideró, por su parte, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, en una inusual entrevista concedida a una cadena de Israel, en la que expresó su deseo de «paz, seguridad y estabilidad» entre palestinos e israelíes.
Según la portavoz del gobierno israelí, Shosh Bedrosian, todas las partes ya firmaron en Egipto la versión final del pacto para la primera fase del plan, tras las negociaciones indirectas en la localidad turística de Sharm el Sheij, con la mediación de Estados Unidos, Catar y Turquía.
En Jan Yunis, en el sur de la devastada Franja de Gaza, los palestinos aplaudieron y gritaron de júbilo al anunciarse el acuerdo, según imágenes de la AFP.
«A pesar de todos los muertos y la pérdida de seres queridos, hoy estamos felices tras el alto el fuego. A pesar de la tristeza y a pesar de todo», afirmó Aiman al Najar.
Netanyahu celebró «un gran día para Israel» y declaró que Trump debería recibir el Premio Nobel de la Paz.
Todavía persiste la incertidumbre sobre otros asuntos planteados por Trump, como el desarme de Hamás y que Gaza sea gobernada por una autoridad de transición encabezada por él mismo, una posibilidad rechazada por el movimiento islamista.
El presidente estadounidense anunció que intentará viajar a Egipto para la firma del acuerdo de alto el fuego, después de ser invitado por su par Abdel Fatah al Sisi. «Los rehenes volverán el lunes o el martes. Probablemente estaré allí. Espero estar allí», aseguró.
Asimismo, dijo que «nadie será obligado a abandonar» Gaza.
SUPERVISARÁN LA TREGUA
Funcionarios de Washington informaron que un grupo de 200 militares estadounidenses será desplegado en Medio Oriente para supervisar la tregua. Junto con ellos, habrá también militares egipcios, cataríes, turcos y probablemente emiratíes, señalaron altos oficiales a la prensa.
Las negociaciones para una segunda fase del plan de Trump debieron comenzar «inmediatamente» después de la firma del acuerdo sobre la primera etapa, anunció un responsable de Hamás.
Después del anuncio, la Defensa Civil de Gaza informó de nuevos bombardeos israelíes. El jueves por la noche, aún se oían explosiones y disparos.





