La ciudad ecuatoriana de Guayaquil, la más poblada del país situada en la zona suroeste, registró ayer algunas protestas callejeras con la quema de llantas, en rechazo al incremento paulatino en el precio de las gasolinas, tras la decisión del Gobierno de eliminar el subsidio.
La Unión Nacional de Educadores (UNE) difundió en su cuenta de la red social X que por la mañana tomaron las calles junto al Frente Popular, que agrupa a organizaciones sociales y sindicales, así como al Frente Unitario de Trabajadores (FUT) y a la Federación de Estudiantes Universitarios de Ecuador (FEUE).
La UNE precisó que las organizaciones «toman las calles» de Guayaquil en contra del alza del precio de los combustibles, «que sigue en aumento y encarece la vida de las y los ecuatorianos».
Imágenes difundidas por la organización en redes sociales muestran la quema de llantas en varias vías de Guayaquil, además de que los manifestantes se apostaron en las calles con banderas y grandes carteles con consignas como «A las calles. Sube la gasolina, sube todo», en medio de columnas de humo. También gritaron en presencia de los medios locales: «Si [el presidente Daniel] Noboa no escucha al pueblo, el pueblo se levantará. Llamamos a la unidad de todo el pueblo de Catamayo, Loja y del país a unirse en contra del gasolinazo. El pueblo está sintiendo el dolor».
«La UNE está de lucha peleando contra este Gobierno antipopular», reiteró uno de los miembros del sindicato.
Medios de comunicación locales reportaron que las manifestaciones impidieron el paso de vehículos y peatones que se dirigían a su trabajo o escuelas a eso de las 6 de la mañana.
Personal de la Agencia de Tránsito y Movilidad de Guayaquil intervino en las protestas para habilitar las vías bloqueadas.
El 28 de junio pasado, las gasolinas Extra y Ecopaís de mayor consumo en Ecuador dejaron de tener el precio congelado de $2,47 por galón para costar $2,72, tras la eliminación del subsidio estatal.
El precio estuvo vigente hasta el pasado 11 de julio, ya que un día después volvió a subir a $2,75 el galón, es decir, un alza acumulada del 11,34 % en apenas dos semanas.
La variación se debe a que el valor se ajustará cada mes con base en un esquema de estabilización de precios para que la tarifa no suba más de 5% o baje más de 10 %.
Las protestas de este lunes en Guayaquil se suman a otras que se produjeron los días 2 y 4 de julio en Quito contra la medida, que es parte de los compromisos que asumió el Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para recibir un préstamo por $4,000 millones.
Transportistas interprovinciales tienen previsto suspender actividades el martes y el miércoles de esta semana, luego de que su dirigencia convocó a un paro ante la inseguridad en vías de comunicación y el alza de las gasolinas.
Según el Ejecutivo, el aumento de precios en la gasolina les permitirá ahorrar $644 millones en subsidios.
El presidente Noboa, cuando compartió la decisión, señaló que estos recursos servirán para financiar la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado en un país sumido en la violencia.






