Israel retrasó este sábado la liberación de cientos de presos palestinos, tras la entrega por parte de Hamás de seis rehenes israelíes cautivos en la Franja de Gaza en virtud del acuerdo de tregua, cuya primera fase se acerca a su fin.
El movimiento islamista palestino acusó a Israel de «violación flagrante» del acuerdo de alto el fuego tras este anuncio.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prometió por su parte que actuaría «con firmeza» para llevar de vuelta a Israel a todos los rehenes que siguen cautivos en Gaza. Por la noche, debe mantener una reunión «sobre seguridad», según una fuente oficial.
Tanto en la Franja de Gaza como en Cisjordania, territorio ocupado por Israel, familias esperaban la liberación de sus allegados.

«Aún no me creo que mi hijo vaya a ser liberado tras 33 años» detenido, declaró a AFP Umm Diya al Agha, una mujer de 80 años, que esperaba en un hospital de Jan Yunis, en el sur de la Franja.
Hamás liberó el sábado por la mañana a seis rehenes, los últimos aún con vida, en el margen de la primera fase de la tregua entre Israel y el movimiento islamista en Gaza, que debe finalizar el 1 de marzo.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, advirtió el sábado que Hamás sería «destruido» si no liberaba «inmediatamente» a todos los rehenes.





