La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este jueves el proyecto de ley de recortes de gastos y alivio fiscal del presidente Donald Trump, que incluye un impuesto a las remesas del 3,5%.
Los críticos del texto que Trump llama «ley grande y hermosa» estiman que diezmará la atención médica y aumentará la deuda si el Senado le da luz verde.
El gigantesco paquete se adoptó por un voto (215 contra 214) después de que el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, sofocara una rebelión en el ala derecha del partido que amenazaba su aprobación.

Es el eje central de la agenda de política interna de Trump que podría definir su segundo mandato en la Casa Blanca, tras un primero de 2017 a 2021.
El proyecto de ley blinda su visión de una nueva «Edad de Oro». Concretamente reduce los programas de seguridad social para financiar una extensión de sus recortes de impuestos de 2017.
Incluye un impuesto a las remesas del 3,5%, en vez del 5% previsto inicialmente, contra el que protestó el gobierno de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, por considerarlo una «doble tributación».
En la red social X el embajador mexicano en Estados Unidos, Esteban Moctezuma, calificó de «buenas noticias» la reducción, pero de aprobarse en el Senado asesta un golpe al bolsillo de los migrantes.
Para Mike Johnson esta legislación es de las que «transforma la nación y cambia vidas». «Es el tipo de cambio transformador que las generaciones futuras estudiarán algún día. Recordarán este día como un punto de inflexión en la historia estadounidense».
Trump celebró en las redes sociales lo que calificó de «posiblemente la legislación más significativa jamás firmada».
Sin embargo, el paquete se ha enfrentado al escepticismo de los republicanos más duros en política fiscal, quienes afirman que el país se encamina hacia la bancarrota.
Analistas independientes advirtieron que aumentaría el déficit hasta en 4 billones de dólares en una década.
La Casa Blanca ha realizado proyecciones mucho más optimistas que el consenso general. Parte de la base de que el paquete impulsará el crecimiento en un 5,2%, lo que evitaría aumentar la deuda nacional de $36 billones. Los inversores no parecen convencidos.





