Además se dará prioridad a los países europeos para suministrar el armamento necesario a Ucrania durante ese período, en el marco de esta financiación decidida en diciembre, añadió.
«Con 60.000 millones de euros de ayuda militar, Ucrania puede resistir frente a Rusia y, al mismo tiempo, integrarse más estrechamente en la base industrial de defensa europea», aseguró el dirigente alemán.
Si las industrias europeas no están en condiciones de responder a una demanda específica de Ucrania, será posible, «en determinadas ocasiones», adquirir ese armamento fuera de Europa, prosiguió Von der Leyen.
Explicó que estas sumas deben tener «un retorno de la inversión creando empleo y fomentando la investigación y el desarrollo que necesitamos. Para nosotros, se trata de mucho dinero. Son millas y millas de millones que se invierten».
Varios países de la UE insistieron en que estos fondos se destinan prioritariamente a la industria europea de defensa, condición cuestionada por Kiev u otros países europeos, preocupados por la eficacia en un momento en que Estados Unidos cubre una gran parte de las necesidades militares de Ucrania.
Esta preferencia europea es lo suficientemente flexible como para no excluir la financiación de compras de equipos a Estados Unidos, el único que por el momento puede responder a determinadas demandas del ejército ucraniano, especialmente en materia de defensa antiaérea, asegurando un responsable europeo bajo condición de anonimato.
Los 30.000 millones restantes de los 90.000 millones del préstamo europeo serán utilizados por Kiev para sus necesidades presupuestarias, bajo condiciones de reformas vinculadas al refuerzo del Estado de derecho oa la lucha contra la corrupción, precisó la Comisión Europea.
Los dirigentes de la UE decidieron en diciembre conceder un préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania para financiar su presupuesto y su ejército este año y el próximo.
Los primeros diseños deben tener lugar a partir de abril, según Von der Leyen.






