Marset llevaba prófugo desde 2023 y se sospechaba que circulaba por varios países sudamericanos, como Venezuela, Paraguay y Brasil. El Departamento de Justicia estadounidense ofrecía 2 millones de dólares por información que llevara a su captura tras la «más grande» investigación de «crimen organizado contra el tráfico de cocaína en la historia de Paraguay».
«Sebastián Marset fue detenido este viernes en la madrugada. Fue un operativo de la Policía boliviana», señaló un funcionario del gobierno boliviano que prefirió no revelar su identidad.
El operativo se realizó en Santa Cruz de la Sierra, en el este de Bolivia, donde cientos de policías fueron movilizados, constató un periodista de la AFP.
Otras cuatro personas más fueron detenidas.
Marset fue llevado al aeropuerto de Viru Viru de la ciudad, donde fue introducido a un avión con matrícula estadounidense, según fuentes del ministerio de gobierno boliviano.
Enrique Riera, ministro del Interior de Paraguay, declaró para medios que su país también gestionará su extradición, aunque lo más probable es que termine en Estados Unidos.
«No sería raro que haya un acuerdo de alto nivel, por la gravedad del delito, para que vaya a Estados Unidos, o finalmente sea extraditado aquí. Lo importante es que está detenido», dijo Riera.
Lavado de dinero
Marset purgó una pena por narcotráfico en Uruguay entre 2013 y 2018. Emigró en 2019 a Bolivia y se desarrolló en Paraguay, aunque se movió entre varios países del Cono Sur.
En julio de 2023 había huído de la casa donde residía justamente en Santa Cruz un día antes de un megaoperativo de la policía boliviana para capturarlo, junto a su esposa y sus hijos.
Su mujer se encuentra actualmente detenida en Paraguay tras haber sido detenida en España.
El Departamento de Justicia estadounidense anunció en mayo de 2025 la apertura de un acta de acusación contra Marset por «lavado de dinero» procedente de ganancias del narcotráfico a través de instituciones financieras estadounidenses.
Las investigaciones de las autoridades norteamericanas señalan que el detenido lideró una red que movilizó al menos 16 toneladas de cocaína hacia Europa, 11 de ellas decomisadas en el puerto de Amberes, en Bélgica.
Cartwright Weiland, un alto cargo de la Oficina de Asuntos Internacionales sobre Narcóticos y Aplicación de la Ley estadounidense, señaló entonces que el uruguayo era «uno de los fugitivos más buscados en todo el cono sur» y «objeto central de una importante investigación sobre el crimen organizado en Paraguay».
Bolivia es el tercer productor mundial de cocaína, después de Colombia y Perú.





